He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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miércoles, 18 de octubre de 2017

Días de libro y sofá

Hoy me ha despertado la lluvia.
En la sierra ha empezado a llover. Mucho. Y creo que en todas partes, por lo que me cuentan amigxs y familia.
Esta mañana llovía como si hubiera que recuperar el retraso de estos primeros días de otoño que han sido demasiado calurosos, demasiado secos, quizá demasiado veraniegos.
Intentaré buscarme un rato esta semana, antes de subirme a Albarracín el viernes, para darme un buen paseo por mi dehesa recién empapada...

[La ilustración es de Xarly Rodríguez (@lucreativo en Instagram). Gracias Solenpapel por compartirla.]

jueves, 17 de septiembre de 2015

Lluvia

Se regaló una dura mañana de trabajo. Al mediodía los cielos se abrieron. Llovió como si nunca hubiese llovido antes. Llovió a cántaros, llovieron gruesas cortinas de agua gris. Rugieron los truenos, centellearon los relámpagos. El cielo se volvió gris oscuro. El amplio río se alisó y arrugó para recibir las gotas de lluvia. Empezó a levantarse la bruma. Lou pudo oír cómo el césped se convertía en barrizal.

De la novela Oso [1980] de la escritora canadiense Marian Engel [1933-1985].