He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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jueves, 8 de junio de 2017
Nautilus
La biblioteca del Capitán Nemo en el Nautilus, en una ilustración de Alphonse-Marie-Adolphe Deneuville [1835-1885] aparecida en la primera edición de la novela Veinte mil leguas de viaje submarino [1869], de Julio Verne [1828-1905].
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domingo, 20 de noviembre de 2016
sábado, 15 de octubre de 2016
¡Ah, la física!
–Veamos –respondió el doctor sonriéndose–; si en circunstancias como ésta no supiese un hombre salir de apuros, ¿de qué le serviría haber estudiado física?
–¡Ah! –exclamó Johnson con entusiasmo–. ¡La física!
De la novela El desierto de hielo [1866] de Julio Verne [1828-1905].
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domingo, 9 de octubre de 2016
No veo razón para no ir lejos
–Vestidos como estamos, bien calzados, bien equipados, no veo ninguna razón para no ir lejos –me dijo mi tío.
De Viaje al centro de la Tierra [1864] de Julio Verne [1828-1905]. La ilustración es una de las realizadas por el pintor e ilustrador Éduard Riou [1833-1900] para la edición original de la novela.
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sábado, 17 de septiembre de 2016
Bibliotecas en Islandia
No tardó Fridriksson en preguntar a mi tío cuál había sido el resultado de sus investigaciones en la biblioteca.
–Vuestra biblioteca –exclamó el profesor Lidenbrock– no se compone más que de libros descabalados y estantes casi vacíos.
–¡Cómo! –respondió Fridriksson–. Poseemos ocho mil volúmenes, entre ellos muchos libros preciosos y raros, obras en antigua lengua escandinava, y todas las publicaciones nuevas de que Copenhague nos surte anualmente.
–¿Qué estáis diciendo de ocho mil volúmenes? ¿Dónde tendría yo los ojos?
–¡Oh! Señor Lidenbrock, los libros circulan por el país. Hay afición al estudio en nuestra vieja isla de hielo. No hay un labrador, ni un pescador que no sepa leer y lea. En nuestra opinión los libros, en lugar de enmohecerse en un estante, lejos de las miradas de los curiosos, se han escrito para uso de los lectores. Así es que los volúmenes pasan de una a otra mano, hojeados, leídos y releídos, y con frecuencia no vuelven a su estante sino después de una excursión de uno o dos años.
–Entre tanto –respondió mi tío con cierto enojo– los extranjeros...
–¿Qué le haremos? Los extranjeros tienen en su país sus bibliotecas, y lo principal es que nuestros compatriotas se instruyan. Os lo repito, la afición al estudio está en la sangre islandesa. Así es que en 1816 fundamos una sociedad literaria que marcha perfectamente, honrándose de pertenecer a ella algunos sabios extranjeros. Publica libros para instrucción de nuestros conciudadanos, y presta al país verdaderos servicios. Si queréis, señor Lidenbrock, ser uno de nuestros socios corresponsales, nos honraréis sobremanera.
De Viaje al centro de la Tierra, novela escrita en 1864 por Julio Verne [1828-1905] y ambientada en Islandia (y en su subsuelo... ;o) en 1863.
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jueves, 4 de agosto de 2016
En agosto, Julio
- Estoy releyendo a Stieg Larsson (que me está volviendo a gustar mucho),
- el otro día cogí en la biblioteca Sumisión de Michel Houllebecq (leí algo suyo hace años y no me entusiasmó, pero tengo mucha curiosidad por esta novela),
- y aún tengo pendientes algunos de los regalitos de mi cumple (he leído ya dos de ellos que me encantaron y los demás me están esperando)...
...Pero ya que estoy currando dando clases en la sierra y no voy a poder viajar 'de verdad' durante estas próximas semanas, he decidido dedicárselas a tutiplén al enorme Julio Verne...
- el otro día cogí en la biblioteca Sumisión de Michel Houllebecq (leí algo suyo hace años y no me entusiasmó, pero tengo mucha curiosidad por esta novela),
- y aún tengo pendientes algunos de los regalitos de mi cumple (he leído ya dos de ellos que me encantaron y los demás me están esperando)...
...Pero ya que estoy currando dando clases en la sierra y no voy a poder viajar 'de verdad' durante estas próximas semanas, he decidido dedicárselas a tutiplén al enorme Julio Verne...
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