He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
Mostrando entradas con la etiqueta Petronio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Petronio. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de julio de 2015

Alguna lectura veraniega...

Me proponen a través del facebook que si me atrevo a hacer algunas sugerencias de lecturas veraniegas: podrías recomendarnos en tu blog alguna lectura veraniega, tipo "leo un poquito, vuelta y vuelta, leo, chapuzón, otro poquito..." pero de las que molan-molan.
Soy tímido para estas cosas por aquello de que quién soy yo para andar dando mi opinión y diciendo qué es interesante y qué no... Pero ahí van unas cuantas propuestas de cosas que he leído durante este año y me han gustado:

  • Y dos cositas más. Un clásicoEl satiricón de Petronio, y un librito perfecto para verano o para invierno o para cualquier momento del año, Caminar de Henry David Thoreau.
De nada.
;o)

Que disfruten...

jueves, 9 de abril de 2015

¿De qué sirven las leyes?

¿De qué sirven las leyes donde sólo reina el dinero, donde la pobreza nunca puede salir triunfante? Incluso los Cínicos, que andan siempre con la alforja a cuestas, más de una vez, y hasta con cierta frecuencia, venden la verdad a buen precio. Así, pues, la justicia no es más que una mercancía pública y el caballero que preside el tribunal ratifica las transacciones.

De la novela El Satiricón, atribuida al escritor latino Petronio, que vivió y escribió hace unos 2000 años.