Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...
León Felipe [1884-1968]
He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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lunes, 18 de julio de 2016
lunes, 27 de junio de 2016
Ya no hay locos
Ya no hay locos,
ya no hay locos,
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
ya no hay locos,
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto...
Ya no hay locos,
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
Desolado con los resultados de las elecciones de ayer.
Ganó el miedo a la ilusión.
Un amigo me dice en facebook que donde yo veo miedo, otra gente ve cordura.
Pues eso.
(Los versos de arriba son una versión cantada de Paco Ibáñez [1934- ] a partir del poema Ya no hay locos de León Felipe [1884-1968])
ya no hay locos,
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
ya no hay locos,
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto...
Ya no hay locos,
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
ya no hay locos,
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
Todo el mundo está cuerdo,
terrible, horriblemente cuerdo...
Ya no hay locos,
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
ya no hay locos,
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
Cuándo se pierde el juicio,
yo pregunto cuándo se pierde, cuándo.
Si no es ahora que la justicia vale menos que el orín de los perros.
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
ya no hay locos,
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
Cuándo se pierde el juicio,
yo pregunto cuándo se pierde, cuándo.
Si no es ahora que la justicia vale menos que el orín de los perros.
Ya no hay locos,
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
ya no hay locos, en España, ya no hay locos...
ya no hay locos,
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos...
Todo el mundo está cuerdo,
terrible, horriblemente cuerdo...
Ya no hay locos...
Desolado con los resultados de las elecciones de ayer.
Ganó el miedo a la ilusión.
Un amigo me dice en facebook que donde yo veo miedo, otra gente ve cordura.
Pues eso.
(Los versos de arriba son una versión cantada de Paco Ibáñez [1934- ] a partir del poema Ya no hay locos de León Felipe [1884-1968])
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lunes, 11 de abril de 2016
Romero solo...
Ser en la vida romero,
romero solo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero..., solo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo
ni el tablado de la farsa ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos
ni como el cómico viejo
digamos los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera..., menos un sepulturero.
Un día todos sabemos
hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo
la hizo Sancho el escudero,
y el villano Pedro Crespo.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.
Hoy se cumplen 132 años del nacimiento del poeta León Felipe [1884-1968].
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