He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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viernes, 3 de mayo de 2019
jueves, 8 de febrero de 2018
Carpe diem
Tengo en mi móvil la app del Diccionario de la Academia, que cada día elige una palabra del día mostrando su definición. La de ayer fue carpe diem. Tomo nota.
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lunes, 25 de julio de 2016
Mis padres
La foto lleva mucho tiempo colgada en su casa. No recuerdo cuándo se la hizo mi tío Paco, pero ya hará un buen montón de años. Ayer, después de comer, la fotografié yo con mi camarita. Se ve un poco mi cara reflejándose entre ellxs.
Hoy hace cincuenta años que se casaron. Se siguen queriendo. Están contentxs y quieren compartirlo. Nos han juntado a la familia y a algunxs amigxs y han organizado una reboda en el mismo lugar y el mismo día en que fue la primera.
Les traigo a este blog sobre cosas que leo y cosas que escribo porque son dos de los responsables de mi afición a los libros y a la lectura.
Recuerdo su insistencia en que cada noche, antes de apagar la luz, leyera un ratito en la cama.
Y recuerdo que siempre hubo enciclopedias en casa y que mi padre, cada vez que le preguntaba algo para el cole no quería contestarme, siempre prefería decirme 'búscalo en el diccionario' o 'búscalo en la enciclopedia'. Entonces no entendía esa manía suya de no ayudarme y me enfadaba pensar que él me podía resolver en un minuto lo que a mí me costaba un buen rato encontrar en los libros.
Hoy los diccionarios son unos de mis libros favoritos... y todas las noches, antes de apagar la luz, tengo la necesidad de leer alguna página...
Hoy hace cincuenta años que se casaron. Se siguen queriendo. Están contentxs y quieren compartirlo. Nos han juntado a la familia y a algunxs amigxs y han organizado una reboda en el mismo lugar y el mismo día en que fue la primera.
Les traigo a este blog sobre cosas que leo y cosas que escribo porque son dos de los responsables de mi afición a los libros y a la lectura.
Recuerdo su insistencia en que cada noche, antes de apagar la luz, leyera un ratito en la cama.
Y recuerdo que siempre hubo enciclopedias en casa y que mi padre, cada vez que le preguntaba algo para el cole no quería contestarme, siempre prefería decirme 'búscalo en el diccionario' o 'búscalo en la enciclopedia'. Entonces no entendía esa manía suya de no ayudarme y me enfadaba pensar que él me podía resolver en un minuto lo que a mí me costaba un buen rato encontrar en los libros.
Hoy los diccionarios son unos de mis libros favoritos... y todas las noches, antes de apagar la luz, tengo la necesidad de leer alguna página...
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jueves, 18 de febrero de 2016
sábado, 15 de agosto de 2015
Colores
Uno de mis libros favoritos, desde hace años, es el diccionario. De vez en cuando, ojeándolo y hojeándolo, se descubren cosas sorprendentes. Y a veces muy hermosas.
Hace tiempo que, por ejemplo, encontré las definiciones de algunos colores. Y me encantan:
Me gusta esa especie de falta de rigor mezclada con poesía. Es posible que la RAE sea un sitio rancio, pero no cabe duda de que algunas de las personas que se sientan en esos sillones saben escribir bien y bonito.
Hace unos días, curioseando, me encontré con esta sorprendente décima acepción de la palabra amarillo que, obviamente, no conocía:
Aún sigo tratando de asimilarla. Uno nunca deja de sorprenderse...
P.S. En las últimas actualizaciones del diccionario han ido añadiendo en la definición de cada color la longitud de onda, en nanometros, correspondiente a la luz que lo produce. Afanes de ciencia que afortunadamente no han desplazado al cielo sin nubes, ni a la retama, ni a la hierba fresca...
Hace tiempo que, por ejemplo, encontré las definiciones de algunos colores. Y me encantan:
azul. 1. adj. Del color del cielo sin nubes.
amarillo, lla. 1. adj. De color semejante al del oro, la flor de la retama, etc.
verde. 1. adj. De color semejante al de la hierba fresca, la esmeralda, el cardenillo, etc.
Me gusta esa especie de falta de rigor mezclada con poesía. Es posible que la RAE sea un sitio rancio, pero no cabe duda de que algunas de las personas que se sientan en esos sillones saben escribir bien y bonito.
Hace unos días, curioseando, me encontré con esta sorprendente décima acepción de la palabra amarillo que, obviamente, no conocía:
amarillo, lla. 10. m. Adormecimiento extraordinario que los gusanos de seda, cuando son muy pequeños, suelen padecer en tiempo de niebla.
Aún sigo tratando de asimilarla. Uno nunca deja de sorprenderse...
P.S. En las últimas actualizaciones del diccionario han ido añadiendo en la definición de cada color la longitud de onda, en nanometros, correspondiente a la luz que lo produce. Afanes de ciencia que afortunadamente no han desplazado al cielo sin nubes, ni a la retama, ni a la hierba fresca...
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sábado, 8 de agosto de 2015
lunes, 29 de junio de 2015
Eructos y regüeldos
"De Cervantes se acuerdan cuatro gatos porque se los obliga a leer el Quijote", afirmó una vez la escritora de superventas mundiales Isabel Allende. Y algo similar dijo de Borges, antes de asegurar que los escritores "se mueren y se acabaron".
Lo contaba ayer el escritor chileno Carlos Franz en un artículo que publicó en El País, en el que hablaba de cómo evoluciona la lengua, lo que queda de ella y lo que no al cabo de los años y de la influencia de libros como la novela de Cervantes.
Hay que ser realmente muy osadx para hacer un comentario como ése que el autor del artículo atribuye a Isabel Allende. Estaría bien saber cómo funciona y qué se mueve en la cabeza de un/a escritor/a de "superventas mundiales" para llegar a afirmar algo así.
Hace muchos, muchos años fui muy asiduo de sus libros. Me leí todos los primeros, y sobre todo leí y releí un montón de veces De amor y de sombra, que se convirtió durante un tiempo en uno de mis libros de cabecera. Ahora, con la distancia de 20 ó 25 años, se me ocurren muchos motivos para que me gustara tanto: la idea del amor que mostraba, la lealtad, las ideas políticas...
Luego hubo cosas que fueron desinflando mi visión tanto de la autora como de su obra. Recuerdo una de ellas que para mí fue una enorme decepción cuando la descubrí. En la edición que tenía de esa novela marqué muchas cosas, subrayé frases, anoté impresiones... aún debo tenerla por ahí llena de notas. Una de las frases que recuerdo que me impresionaron y me emocionaron era aquella en la que se describía el amor de lxs protagonistas como un "apetito desordenado de placeres deshonestos". Desde mis 17 ó 18 añitos aquello me parecía el no va más de la poesía y de la literatura. Durante años recordé esa frase de memoria y aún hoy la escribo sin tener que buscar la novela para consultarla.
En algún momento, mucho tiempo después, por algún motivo, busqué en el diccionario de la RAE la palabra concupiscencia:
concupiscencia.
1. f. En la moral católica, deseo de bienes terrenos y, en especial, apetito desordenado de placeres deshonestos.
Y a partir de ahí, poco a poco, en cada entrevista, en cada nuevo libro, y ahora en este comentario que leo en el artículo de ayer, Isabel Allende se me ha ido derrumbando...
Hace unos años, después de una conversación con una amiga en que le conté cómo me había marcado esta novela, al llegar a casa la busqué y volví a releerla de una sentada. Volví a reconocerme en ella, le agradecí lo que me había aportado, me emocioné recordando cómo me emocionaba... y la volví a poner en su estantería...
***
Por cierto, a mi me ha evocado todo esto sobre Isabel Allende y sus libros, pero merece mucho la pena leer completo el artículo de Carlos Franz sobre los eructos y regüeldos de el Quijote...
[La ilustración que lo acompaña y que he sumado a esta entrada de mi blog es de Enrique Flores.]
jueves, 18 de diciembre de 2014
Oasis
Ando en tiempos de mudanza.
En al menos tres de sus acepciones:
mudanza.
1. f. Acción y efecto de mudar o mudarse.
2. f. Traslación que se hace de una casa o de una habitación a otra.
3. f. Inconstancia o variedad de los afectos o de los dictámenes.
Con ganas y con ánimos de encarar la nueva etapa.
Durante estos últimos tiempos hay cosas que me están sentando muy bien. Una de ellas es mantener este blog sobre libros, lecturas y escrituras...
Me divierte, me lo estoy pasando bien escribiéndolo, pensando con qué actualizarlo, qué contar en cada nueva entrada, contestando a quien comenta, a quien sugiere, a quien critica...
Entre tanta mudanza este blog sobre cosas que leo y cosas que escribo está siendo algo fijo, estable, un lugar al que volver (casi) cada día... Está siendo uno de esos oasis en los que uno puede refrescarse cuando las cosas no van de cara.
oasis.
(Del fr. oasis, este del gr. ὄασις, y este del egipcio wḥ't, región de los oasis).
1. m. Sitio con vegetación y a veces con manantiales, que se encuentra aislado en los desiertos arenosos de África y Asia.
2. m. Tregua, descanso, refugio en las penalidades o contratiempos de la vida.
Y me está gustando también mucho moverlo en el facebook, enviárselo a amigxs, comentarlo con gente...
Compartirlo.
Seguimos.
En al menos tres de sus acepciones:
mudanza.
1. f. Acción y efecto de mudar o mudarse.
2. f. Traslación que se hace de una casa o de una habitación a otra.
3. f. Inconstancia o variedad de los afectos o de los dictámenes.
Con ganas y con ánimos de encarar la nueva etapa.
Durante estos últimos tiempos hay cosas que me están sentando muy bien. Una de ellas es mantener este blog sobre libros, lecturas y escrituras...
Me divierte, me lo estoy pasando bien escribiéndolo, pensando con qué actualizarlo, qué contar en cada nueva entrada, contestando a quien comenta, a quien sugiere, a quien critica...
Entre tanta mudanza este blog sobre cosas que leo y cosas que escribo está siendo algo fijo, estable, un lugar al que volver (casi) cada día... Está siendo uno de esos oasis en los que uno puede refrescarse cuando las cosas no van de cara.
oasis.
(Del fr. oasis, este del gr. ὄασις, y este del egipcio wḥ't, región de los oasis).
1. m. Sitio con vegetación y a veces con manantiales, que se encuentra aislado en los desiertos arenosos de África y Asia.
2. m. Tregua, descanso, refugio en las penalidades o contratiempos de la vida.
Y me está gustando también mucho moverlo en el facebook, enviárselo a amigxs, comentarlo con gente...
Compartirlo.
Seguimos.
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