He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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miércoles, 8 de mayo de 2019
sábado, 4 de mayo de 2019
sábado, 25 de agosto de 2018
Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus
Es cierto que hay cosas en el libro que se echan de menos en la peli. Para mí, sobre todo, el desciframiento del laberinto de la biblioteca, que en la novela ocupa muchas páginas y que siempre que lo he leído me ha fascinado. Pero a pesar de todo me sigue gustando verla de nuevo de vez en cuando.
Igual que me encanta volver a leer la novela cada cierto tiempo...
(Por cierto, hoy 25 de agosto, cumple 88 años el enorme Sean Connery.)
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Umberto Eco
jueves, 23 de agosto de 2018
viernes, 17 de agosto de 2018
You do what you love, and fuck the rest
Vi Little Miss Sunshine [2006] en el cine, con Vero, cuando la estrenaron. Recuerdo salir con ella del cine con una sensación estupenda de buen rollo. Recuerdo lo bien que nos sentó.
He visto muchas veces la escena del final, pero no sé si la había vuelto a ver entera alguna vez desde entonces. Anoche me la puse en casa y la volví a disfrutar como hace años. Volvió a sentarme fenomenal...
He visto muchas veces la escena del final, pero no sé si la había vuelto a ver entera alguna vez desde entonces. Anoche me la puse en casa y la volví a disfrutar como hace años. Volvió a sentarme fenomenal...
Y qué difícil saber qué es lo que uno ama, para saber qué es lo que tiene que hacer...
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Verónica Sánchez
jueves, 14 de junio de 2018
Emmeline Pankhurst
Hoy, 14 de junio, se cumplen 90 años de la muerte de Emmeline Pankhurst [1858-1928], líder de las sufragistas inglesas, una de las mujeres gracias a las cuales hace ahora 100 años se logró el sufragio femenino en Reino Unido.
No conocía esta foto, la he descubierto estando aquí en Londres, en alguna de las muchas exposiciones y eventos que se están haciendo durante 2018 para conmemorar el primer siglo de voto femenino.
Es una imagen impresionante, que me emociona y que, al menos a mi, al verla me hace tener claro de parte de quién debo estar de todas las personas que aparecen en ella.
Viéndola no tengo duda de quién es la persona que anda con dignidad, sabiendo que la causa por la que lucha es justa y que tarde o temprano se le dará la razón.
Desde que la descubrí hace unos meses la he convertido en una de mis fotos favoritas.
Por cierto, más deberes: cuando vi la peli Sufragistas me entraron muchas ganas de leer cosas sobre el movimiento sufragista. Ahora, después de todo lo que me he encontrado aquí, me han entrado muchas ganas de volver a ver la peli y de leer todo lo que pueda sobre el movimiento y sobre algunas de las mujeres que lo lideraron.
¡Seguimos!
No conocía esta foto, la he descubierto estando aquí en Londres, en alguna de las muchas exposiciones y eventos que se están haciendo durante 2018 para conmemorar el primer siglo de voto femenino.
Es una imagen impresionante, que me emociona y que, al menos a mi, al verla me hace tener claro de parte de quién debo estar de todas las personas que aparecen en ella.
Viéndola no tengo duda de quién es la persona que anda con dignidad, sabiendo que la causa por la que lucha es justa y que tarde o temprano se le dará la razón.
Desde que la descubrí hace unos meses la he convertido en una de mis fotos favoritas.
Por cierto, más deberes: cuando vi la peli Sufragistas me entraron muchas ganas de leer cosas sobre el movimiento sufragista. Ahora, después de todo lo que me he encontrado aquí, me han entrado muchas ganas de volver a ver la peli y de leer todo lo que pueda sobre el movimiento y sobre algunas de las mujeres que lo lideraron.
¡Seguimos!
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viernes, 4 de mayo de 2018
Ready are you?
Estos días he encontrado, más o menos por casualidad, este artículo simpático en uno de los blogs de la British Library, en el que habla de los Yodas que se encuentran de vez en cuando en los manuscritos medievales:
¡Feliz día de Star Wars!
¡Feliz día de Star Wars!
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Yoda
lunes, 30 de abril de 2018
Quemando libros
Estos días, en el cole en el que trabajo, estamos celebrando la semana de la ciencia. Hay montones de actividades para el alumnado de secundaria y bachillerato relacionadas con la ciencia y la tecnología. Yo, con mis alumnxs de primero de ESO, he propuesto ver la película Ágora [2009], de Alejandro Amenábar [1972- ]. Ya empezamos a verla hace unos días y esta semana la acabaremos y la comentaremos un poco.
La verdad es que no es una peli que me entusiasme: Amenábar me gustaba mucho más cuando tenía menos presupuesto, pero aún así me parece que tiene muchas cosas interesantes...
Hacía tiempo que no la veía y creo que sin duda lo que más me gusta es la obsesión de algunos personajes en la película por destruir libros y bibliotecas. Les decía a mis alumnxs que es una obsesión en muchas guerras, sobre todo si son conflictos entre fanáticos, destruir conocimiento: Alejandría, Sarajevo, los budas de Bāmiyān o la ciudad de Palmira, Tombuctú...
Yo, claro, cuando les contaba todo esto recordaba la biblioteca de El nombre de la rosa o los libros quemados de Fahrenheit 451.
En fin, la lista podría ser interminable: lo de destruir bibliotecas es una de las aficiones favoritas de muchos descerebrados, aunque cuando trataba de explicarles que una buena forma de controlar y manipular a la gente es quemar libros la cosa no estaba del todo clara.
Pero bueno, algo queda...
¡Seguimos!
La verdad es que no es una peli que me entusiasme: Amenábar me gustaba mucho más cuando tenía menos presupuesto, pero aún así me parece que tiene muchas cosas interesantes...
Hacía tiempo que no la veía y creo que sin duda lo que más me gusta es la obsesión de algunos personajes en la película por destruir libros y bibliotecas. Les decía a mis alumnxs que es una obsesión en muchas guerras, sobre todo si son conflictos entre fanáticos, destruir conocimiento: Alejandría, Sarajevo, los budas de Bāmiyān o la ciudad de Palmira, Tombuctú...
Yo, claro, cuando les contaba todo esto recordaba la biblioteca de El nombre de la rosa o los libros quemados de Fahrenheit 451.
Disputa de Santo Domingo y los albigenses, Pedro Berruguete [1450-1503]
Pero bueno, algo queda...
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viernes, 13 de abril de 2018
Lees demasiados libros y ves demasiadas pelis
El otro día me encontré con esto viendo La tentación vive arriba [1955]: lees demasiados libros y ves demasiadas pelis...
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miércoles, 11 de abril de 2018
lunes, 2 de abril de 2018
2001
Leo en Microsiervos que hoy, 2 de abril, se cumplen 50 años del estreno de 2001: una odisea del espacio, de Stanley Kubrick [1928-1999], una de mis pelis favoritas durante muchos, muchos años...
Igual era buena idea aprovechar estos días de vacaciones que tengo para volver a verla una vez más...
Igual era buena idea aprovechar estos días de vacaciones que tengo para volver a verla una vez más...
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sábado, 24 de marzo de 2018
Torrijada
Hace ya unos cuantos años, en realidad hace cuatro o cinco casas con sus correspondientes mudanzas, empecé a hacer por estas fechas una quedada con amigxs para comer torrijas. Al principio fuimos sólo unos pocxs que quedábamos en casa para merendar. Pero cuando pasaron los años la cosa se fue convirtiendo en una quedada más o menos multitudinaria para la que yo preparaba un buen montón de torrijas, tres o cuatro barras, y además proponía a la gente que si les apetecía trajeran más para comparar distintas versiones, sabores, estilos, etc.
Repetimos varios años y fueron muy divertidas.
Y muy disfrutonas.
Cuando se convirtió definitivamente en 'tradición' decidí que no quería relacionarlo con la Semana Santa, por aquello de paganizar y ateificar las fiestas (no sé si se dirá así...), aunque ya sé que suele ser un postre típico por esas fechas, así que decidí que en los siguientes años iba a ser siempre en el último sábado de marzo, en el que cambian la hora, o sea, hoy.
En una de esas ocasiones pasé por donde entonces vivía mi hermana Maribel y me di cuenta de que la mimosa enorme y preciosa que tenían en el jardín estaba completamente florecida, así que además de lo del cambio de hora, lo de que florecieran las mimosas se convirtió en la otra señal de que tocaba ponerse a hacer torrijas.
De hecho mi hermana, cuando se acerca el día, me suele enviar algún recordatorio haciendo referencia a las mimosas... o a Yoda, como este año:
Luego me fui a la sierra y la mudanza de Madrid a Manjirón coincidió con ese fin de semana, más o menos. Y el siguiente, el 2014, fue un año muy feo para mi, mi año más feo, en el que lo último que me apetecía era ponerme a hacer torrijas, aunque seguro que me hubieran sentado muy bien. Y luego me volví a mudar y aún me mudé una vez más... y en ninguna de esas vi el momento ni las ganas ni la oportunidad de volver a celebrar mi torrijada.
Y esta vez me ha pillado en Londres.
Y ayer mismo, yendo hacia el cole, me encontré con esto:
Otro año en que las señales me recuerdan que debería estar haciendo torrijas pero las circunstancias no me lo facilitan...
Y esta mañana, me he encontrado con esto en instagram, de la Librería Casa Tomada de Sevilla, que ha sido lo que me ha empujado a hablar de todo esto en este blog de cosas que leo y cosas que escribo:
Me encanta: las estrategias de quienes quieren vender libros no conocen límites.
Por cierto, el año que viene, sí o sí, aquí o allí o donde sea, tendrá que haber torrijada...
Repetimos varios años y fueron muy divertidas.
Y muy disfrutonas.
Cuando se convirtió definitivamente en 'tradición' decidí que no quería relacionarlo con la Semana Santa, por aquello de paganizar y ateificar las fiestas (no sé si se dirá así...), aunque ya sé que suele ser un postre típico por esas fechas, así que decidí que en los siguientes años iba a ser siempre en el último sábado de marzo, en el que cambian la hora, o sea, hoy.
En una de esas ocasiones pasé por donde entonces vivía mi hermana Maribel y me di cuenta de que la mimosa enorme y preciosa que tenían en el jardín estaba completamente florecida, así que además de lo del cambio de hora, lo de que florecieran las mimosas se convirtió en la otra señal de que tocaba ponerse a hacer torrijas.
De hecho mi hermana, cuando se acerca el día, me suele enviar algún recordatorio haciendo referencia a las mimosas... o a Yoda, como este año:
Luego me fui a la sierra y la mudanza de Madrid a Manjirón coincidió con ese fin de semana, más o menos. Y el siguiente, el 2014, fue un año muy feo para mi, mi año más feo, en el que lo último que me apetecía era ponerme a hacer torrijas, aunque seguro que me hubieran sentado muy bien. Y luego me volví a mudar y aún me mudé una vez más... y en ninguna de esas vi el momento ni las ganas ni la oportunidad de volver a celebrar mi torrijada.
Y esta vez me ha pillado en Londres.
Y ayer mismo, yendo hacia el cole, me encontré con esto:
Otro año en que las señales me recuerdan que debería estar haciendo torrijas pero las circunstancias no me lo facilitan...
Y esta mañana, me he encontrado con esto en instagram, de la Librería Casa Tomada de Sevilla, que ha sido lo que me ha empujado a hablar de todo esto en este blog de cosas que leo y cosas que escribo:
Me encanta: las estrategias de quienes quieren vender libros no conocen límites.
Por cierto, el año que viene, sí o sí, aquí o allí o donde sea, tendrá que haber torrijada...
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miércoles, 14 de febrero de 2018
miércoles, 29 de noviembre de 2017
viernes, 5 de mayo de 2017
A la cama...
Aunque no lo parecía ha sido una semana larga, larga... así que he llegado al viernes hecho un escombrito.
Hoy por la mañana trabajando en la biblioteca de Buitrago, por la tarde un par de clases en Bustarviejo y en La Cabrera, y luego al CCH a ver La academia de las musas, de José Luis Guerín, que aún no estoy seguro de si me ha gustado...Y ya en casa...
Y hoy toca descansar. Así que un poco de música de fondo, novelita y a la cama.
Mañana más.
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miércoles, 19 de abril de 2017
miércoles, 29 de marzo de 2017
jueves, 2 de febrero de 2017
Cosas que aprendemos
—¿Quién nos iba a decir que íbamos a ser amigos durante tantos años?
—Yo no, la verdad.
—¿Sabes qué es lo que aprendí de vos? ¿Qué me estuviste enseñando sin darte cuenta durante todo este tiempo?
—¿Por qué no seguimos andando?
—Porque te estoy diciendo algo importante, ¿no podés esperar un minuto? ¿A qué viniste?
—Ya, es que por eso quiero desayunar, para estar preparado. ¿Qué es eso tan importante que has aprendido de mí? A ver...
—Que nunca pedís nada a cambio. Jamás pasás facturas. Sos generoso. Yo no.
—Gracias.
—¿Y yo?
—¿Tú qué?
—¿Qué aprendiste de mí?
—¿De ti? Nada. Absolutamente nada. Cosas ilegales, como mucho... A ser valiente. Siempre te has atrevido con todo. Como ahora.
—¿Ves? Ya solamente por eso valía la pena que te vengás desde el Polo Norte, ¿o no?
Diálogo entre Julián (Ricardo Darín) y Tomás (Javier Cámara) en la película Truman [2015] de Cesc Gay.
—Yo no, la verdad.
—¿Sabes qué es lo que aprendí de vos? ¿Qué me estuviste enseñando sin darte cuenta durante todo este tiempo?
—¿Por qué no seguimos andando?
—Porque te estoy diciendo algo importante, ¿no podés esperar un minuto? ¿A qué viniste?
—Ya, es que por eso quiero desayunar, para estar preparado. ¿Qué es eso tan importante que has aprendido de mí? A ver...
—Que nunca pedís nada a cambio. Jamás pasás facturas. Sos generoso. Yo no.
—Gracias.
—¿Y yo?
—¿Tú qué?
—¿Qué aprendiste de mí?
—¿De ti? Nada. Absolutamente nada. Cosas ilegales, como mucho... A ser valiente. Siempre te has atrevido con todo. Como ahora.
—¿Ves? Ya solamente por eso valía la pena que te vengás desde el Polo Norte, ¿o no?
Diálogo entre Julián (Ricardo Darín) y Tomás (Javier Cámara) en la película Truman [2015] de Cesc Gay.
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sábado, 28 de enero de 2017
Despedida
Bebe un poquito más de agua, que ya sabes que luego, por la noche, te da mucha sed. No, ya no queda nadie en la habitación. Hace rato que pedí a todos que salieran. Espera, que se te han caído unas migas en la sábana. Ya está. ¿Te recojo la cena o quieres comer un poquito más? Vale, no te preocupes, termina tranquila. No hay prisa, el enfermero volverá a pasar más tarde a recoger las bandejas que faltan. No corras. Te ayudo con eso, ¿no?, que al cortarlo me han quedado los trozos un poco grandes. Tranquila, va a ser fácil. Tus padres me dijeron que ellos no podían hacerlo. Hemos hablado mucho estas semanas, imagínate, y hace días que vimos claro que había llegado el momento. Hemos hablado tantas veces de que no querías llegar a verte así. Sí, van a estar tristes, claro. Todos vamos a estar tristes, pero no más de lo que estamos ahora. Bebe un poquito más de agua, anda, que te va a sentar bien. ¿Ya has terminado con la cena? Estupendo. No, no hagas fuerza con esa mano, que te vas a hacer daño. Yo lo recojo. Así. Perfecto. ¿Tienes bien la almohada? Un momento, que te la subo más. Ya está. Dame la mano, anda. Voy a bajar un poquito la luz y ya verás como enseguida te duermes. Tranquila, voy a estar aquí contigo todo el rato. Hasta que te duermas. Y cuando te quedes dormida aún me quedaré aquí, ¿vale? ¿Estás cómoda? Venga, descansa tranquila...
La Cabrera, enero de 2017.

Despedida por Román J. Navarro Carrasco se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
***
Este texto breve lo hice a principios de este año para presentarlo a uno de los ejercicios que nos ha propuesto Ángel Zapata en el curso que estoy haciendo con él en la Escuela de Escritores.
Creo que me quedó corto, no me convence del todo, le falta darle un par de pensadas para que se entienda bien lo que quiero contar y dejarlo redondo, pero quise llevarlo a clase de todas formas. Por lo mismo que hoy me apetece colgarlo aquí, casi sin retocar.
Después de leerlo en clase Ángel me preguntó que qué me interesaba de este tema. Expliqué que quería escribir algo sobre la muerte y sobre acompañar y ayudar a alguien a bien morir. Y que me había salido un párrafo, quizá algo escaso, con el que me había quedado con ganas de más, pero que me interesaba mucho el tema y saber qué críticas podía recibir...
Me respondió que la muerte real no es un tema literario.
Ángel es un tipo con el culo pelao de hacer cursos y talleres de escritura y que cuando habla no da puntás sin hilo, así que aunque algunos de sus comentarios y críticas te pueden dejar un poco torcido, merece la pena darles una vuelta, o más de una, porque suelen tener mucha tela detrás.
Al decir ésto de que la muerte no es un tema literario enseguida algunxs preguntamos que cómo es eso de que la muerte no es un tema literario, que qué pasa entonces con Crónica de una muerte anunciada ó Cinco horas con Mario o las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique o tantas otras obras en las que se trata la muerte.
Y nos respondió que lo que no es un tema literario es la muerte real, el hecho en sí de morirte, de estar vivo y dejar de estarlo. Que sobre eso no quiere leer nada nadie. Que no tiene ningún interés. Que ahí no hay nada que contar: uno está, se muere, y deja de estar. Y ya. No hay más historia. No hay cuento.
Pero que lo que sí es literario es hablar de la despedida, de la memoria, de la simbología de la muerte, de lo que ocurre con quienes se quedan o con quien se va, de las repercusiones de que alguien muera, etc., etc., etc.
Y claro, ahí sí que están esas obras que recordábamos y tantas más en las que hay muertes y se trata todo lo que ocurre alrededor de esas muertes.
Y claro, ahí sí que mi textito se queda fuera. Yo hablo en ese párrafo sólo de alguien que se muere y alguien que le acompaña. No hay más. He vuelto a leerlo. No estoy seguro de cuánto me gusta ahora, unas semanas después de escribirlo y leerlo. He entendido la critica que me hacía Ángel y me parece que es muy pertinente al texto que llevé. Pero también he pensado que hay veces que uno escribe algo no necesariamente para hacer literatura o para que alguien le lea, sino para pensar y pensarte. Y creo que eso es lo que yo hice con este texto: es una especie de reflexión en voz alta, una pensada sobre cómo morir, y el 'fallo' fue llevarlo a clase como si fuera un cuento...
A pesar de todo, puse una energía en este parrafito que me parece que mereció la pena. Y por eso me apetece compartirlo hoy aquí.
Y porque hoy es también un buen día para mí para pensar en la muerte de personas queridas y en cómo me gustaría acompañarlas o que me acompañen cuando me toque...
***
Por cierto, ayer vi Truman.
jueves, 10 de noviembre de 2016
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