He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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viernes, 3 de mayo de 2019

sábado, 25 de agosto de 2018

Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus


He vuelto a ver El nombre de la rosa [1980], la película que hizo Jean-Jacques Annaud [1943- ] a partir de la novela de Umberto Eco [1932-2016], uno de mis libros favoritos.

Es cierto que hay cosas en el libro que se echan de menos en la peli. Para mí, sobre todo, el desciframiento del laberinto de la biblioteca, que en la novela ocupa muchas páginas y que siempre que lo he leído me ha fascinado. Pero a pesar de todo me sigue gustando verla de nuevo de vez en cuando.

Igual que me encanta volver a leer la novela cada cierto tiempo...

(Por cierto, hoy 25 de agosto, cumple 88 años el enorme Sean Connery.)

martes, 21 de agosto de 2018

lunes, 23 de julio de 2018

miércoles, 4 de julio de 2018

Brixton

Hace unos días me fui de excursión por Londres tratando de buscar Kenwood House, una casa en la que hay una colección de pintura interesante. Me despisté, metí mal la dirección en el citymapper, y aparecí en Brixton, un barrio muy muy lejos del lugar al que quería ir originalmente.

Decidí que ya no tenía mucho sentido tratar de ir a donde iba y aproveché para dar uno de esos paseos que me gustan por la ciudad, vagabundeando sin rumbo fijo.

Y callejeando por allí me encontré con esto.
Primero vi la pintura del fondo, la de los niños "volando" sobre el libro. Me paré a hacer algunas fotos y a curiosear un poco y entonces se me acercó un pequeñajo que me preguntó si suponía quién podría ser uno de los niños que hay en la pintura.
Y me contó orgulloso que él es el de la izquierda y el otro era su amigo. Y que, naturalmente, también conocía al chaval que lo había pintado. Y que si me gustaba.

Estaba encantado que un tipo mayor, blanco, claramente forastero, se hubiera detenido interesado en la pintura en la que él aparecía...

Con la misma naturalidad me deseó un nice day, se despidió de mi y desapareció.

Y cuando a la vuelta volví a pasar por el mismo sitio, ya confirmado que no estaba en el barrio al que había querido ir originalmente, es cuando me di cuenta de que no era sólo la pintada, sino que al lado había una pequeña biblioteca callejera al aire libre.

¡Me encantan estas iniciativas!
¡Y al chavalillo con el que charlé esa mañana, también!

lunes, 30 de abril de 2018

Quemando libros

Estos días, en el cole en el que trabajo, estamos celebrando la semana de la ciencia. Hay montones de actividades para el alumnado de secundaria y bachillerato relacionadas con la ciencia y la tecnología. Yo, con mis alumnxs de primero de ESO, he propuesto ver la película Ágora [2009], de Alejandro Amenábar [1972- ]. Ya empezamos a verla hace unos días y esta semana la acabaremos y la comentaremos un poco.
La verdad es que no es una peli que me entusiasme: Amenábar me gustaba mucho más cuando tenía menos presupuesto, pero aún así me parece que tiene muchas cosas interesantes...
Hacía tiempo que no la veía y creo que sin duda lo que más me gusta es la obsesión de algunos personajes en la película por destruir libros y bibliotecas. Les decía a mis alumnxs que es una obsesión en muchas guerras, sobre todo si son conflictos entre fanáticos, destruir conocimiento: Alejandría, Sarajevo, los budas de Bāmiyān o la ciudad de Palmira, Tombuctú...
Yo, claro, cuando les contaba todo esto recordaba la biblioteca de El nombre de la rosa o los libros quemados de Fahrenheit 451.

Disputa de Santo Domingo y los albigenses, Pedro Berruguete [1450-1503]

En fin, la lista podría ser interminable: lo de destruir bibliotecas es una de las aficiones favoritas de muchos descerebrados, aunque cuando trataba de explicarles que una buena forma de controlar y manipular a la gente es quemar libros la cosa no estaba del todo clara.
Pero bueno, algo queda...

¡Seguimos!

domingo, 22 de abril de 2018

Dentro de la Reading Room

Hace unos días dije aquí que iba a visitar este sitio.
Esta mañana he estado dentro de la Reading Room de la British Library de Londres, y aún no se me ha pasado el susto y la emoción.

jueves, 19 de abril de 2018

Reading room

Si todo va bien, en un par de días voy a poder visitar este sitio.
La foto es de 1902.
Me muero de ganas.

sábado, 31 de marzo de 2018

British Library

Uno de los planes para hoy era visitar la British Library. No ha podido ser: hemos llegado tarde y esta foto es todo lo que nos hemos podido llevar de allí. ¡Queda pendiente!

domingo, 18 de marzo de 2018

Bibliotequita

Hoy hace un mes que llegué a Londres. En estas cuatro semanas, juntando los pocos libros que traje, varios que he comprado, alguno del cole y un par que me han prestado, se me ha ido formando una pequeña bibliotequita en casa.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Sugerencias

Ayer me hicieron varias recomendaciones que tienen muy buena pinta: la Trilogía de Deptford de Robertson Davies [1913-1995], Los desposeídos de Ursula K. le Guin [1929- ], y Pastoral americana de Philip Roth [1933- ].

Creo que he leído algo de Roth, aunque no lo recuerdo, y a los otros dos no les conozco... así que ya tengo libros interesantes que añadir a mi siempre creciente lista de libros pendientes...

De momento, en la biblioteca de La Cabrera, he encontrado esto:

¡Seguimos!

jueves, 16 de noviembre de 2017

gente que lee (195)

Fotografía atribuida [ca. 1940, Praga] a M. Peterka.

jueves, 5 de octubre de 2017

viernes, 29 de septiembre de 2017

BPL

Estos días me lo estoy pasando muy bien, por muchos motivos, preparando los talleres de fotografía que empiezo la semana que viene en el Centro de Humanidades de La Cabrera.
Hoy, buscando material sobre Nicholas Nixon [1947- ], el fotógrafo del que hay ahora mismo una exposición en la Fundación Mapfre de Madrid y que quiero ver en el taller, me he encontrado con esta foto tan chula de la Biblioteca Pública de Boston, hecha en 1974.

lunes, 25 de septiembre de 2017

domingo, 24 de septiembre de 2017

Lucia perdida

Estos días he perdido un libro que me prestaron hace algunas semanas en la biblioteca de Buitrago: el Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin [1936-2004].
Hace ya unos días me di cuenta de que me había pasado, con mucho, de la fecha de devolución. Lo eché al coche para llevarlo a la biblio en alguna de mis visitas a Buitrago. Y hace unos días no estaba. Supongo que se ha debido caer al abrir el maletero para algo estos días...
En fin, es una anécdota poco interesante, pero creo que es la primera vez en mi vida que pierdo un libro de una biblioteca, después de haber pedido en préstamos cienes y cienes de libros en docenas de biblioteca.
Siempre hay una primera vez...
¡Ay!

***

Esta tarde me he pasado por la librería de la autónoma y ya tengo un ejemplar nuevo para llevarlo estos días a la biblioteca. Espero que este no desaparezca...

sábado, 23 de septiembre de 2017

gente que lee (182)

Mujeres elegantes en una biblioteca.
Óleo del pintor francés Edouard Gelhay [1856-1939].

lunes, 26 de junio de 2017

Bibliotecario por un día

La semana pasada me propusieron hacer una sustitución a una de las personas que trabajan en la biblioteca del Centro de Humanidades de La Cabrera. Muchísimas veces he pensado que el de bibliotecario, como el de librero, podría ser uno de esos trabajos en el que me lo pasara bien. Sé que ambos trabajos tienen una parte aburrida y rutinaria de ordenar, catalogar, etc. pero también tienen esa parte alucinante de hablar con quienes llegan preguntando qué leer...
El sábado pasé un día tranquilo. Ya casi no quedan estudiantes en la biblioteca, quienes estaban preparando sus oposiciones ya se han examinado, y durante todo el día pasó muy poquita gente a coger o devolver libros. Sólo por la tarde, coincidiendo con la entrada del cine, vinieron unas cuantas personas. Pero a pesar de esa tranquilidad "excesiva" fue una experiencia divertida...
Y al final de la tarde, cuando estábamos a punto de cerrar, llegó una familia preguntando por varios libros que le habían recomendado al pequeño en el colegio y por unas guías de viaje para las vacaciones. Cuando más o menos tenían lo que querían la madre me dijo si tendría algo que le pudiera interesar a él, señalando a un adolescente que se había quedado fuera esperando a que acabaran y que, como la mayoría de los que conozco en mis clases o en mi entorno, lee nada o casi nada. 
Y ahí me vine arriba, tratando de encontrar algo que le pudiera interesar y que, aunque sólo fuera durante unas horas, le enganchara a alguna historia... 
No sé si lo que se llevó le animó a leer y lo disfrutó, pero me gustó intentarlo...