He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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viernes, 19 de diciembre de 2014

Revista Babar

Me gusta y me interesa mucho la literatura infantil y juvenil. Hablo con frecuencia sobre libros con mis alumnxs, con mis sobrinxs, con los hijos e hijas de gente que conozco, y le doy muchas vueltas a qué tipo de libros les gusta leer, cuáles les enganchan y cuáles les dejan indiferentes...
No descubro nada extraordinario diciendo que en esas edades es cuando los niños y las niñas han de descubrir que mola leer. Por muchos motivos: porque es divertido, porque se aprenden cosas, porque el mundo se hace más accesible y se entiende mejor.......

Más tarde es mucho más difícil.

Me encanta leer libros que se supone que están dirigidos a público infantil o adolescente para conocer qué les interesa y también para tratar de entender por qué tienen tanto éxito cosas como los Juegos del hambre o Crepúsculo...

Y de vez en cuando descubro autores que me sorprenden muchísimo con las historias que cuentan y cómo las cuentan. [Autores y autoras que me sorprenden para bien, los que no me gustan tanto me los ahorro aquí].

Tres de mis últimos "descubrimientos" (desde el verano, más o menos) han sido:

Gonzalo Moure [1951- ], de quien me gustó muchísimo Esta, la vida, escrito en colaboración con Mónica Rodríguez.

Guus Kuijer [1942- ]. Escritor holandés que me sorprendió mucho con sus historias breves, sencillas, llenas de sentido... Alguna de ellas la colgué aquí hace unos meses.

Erich Kästner [1899-1974]. Escritor alemán del que descubrí este librito en casa de una amiga durante el verano:
y luego, ya de vuelta en la Sierra, encontré en las bibliotecas de por aquí unos cuantos libros suyos que también me resultaron muy atractivos:

Cuesta descubrir autores y obras interesantes, hay mucho de ensayo y error, de búsquedas y pruebas en las que a veces aciertas y a veces no.

Recientemente he descubierto el blog Revista Babar: un sitio especializado en literatura infantil y juvenil con montones de referencias, biografías de autores, reseñas, convocatorias de concursos y mucho más...
Muy recomendable. Y desde hoy enlazado desde aquí...

martes, 1 de julio de 2014

La televisión

—Aquel hombre está enfadado con el otro porque ha matado a su mujer —comenta Madelief.
—Ahora se matarán entre ellos —dice Roos.
Están las dos sentadas delante de la televisión, mirando sin pestañear, conteniendo el aliento porque hay muchos muertos.
—Naturalmente, no pueden matarse entre ellos —dice Madelief—. Siempre hay uno que gana, y éste sigue con vida.
—Es muy interesante la historia —insiste Roos.
—¡Eh!, ¿qué pasa ahora? —exclama Madelief—. Allí está la mujer. No está muerta, ni mucho menos.
Sí, es así. Es extraño. La mujer incluso sonríe amablemente al hombre que, en teoría, la había matado.
—Ciertamente que ha revivido —dice Roos.
—No, ya vendrá luego. Seguramente la matarán ahora. Entonces ya verás cómo se enfadarán los hombres.
Las dos están sentadas en el borde de la silla. ¡Va todo tan rápido en la televisión! Si no estás muy atento no comprendes nada. 
—¡Cuidado! —grita Roos—. ¡Ella tiene una pistola en la mano!
—Ya lo sé —grita a su vez Madelief. Y salta de la silla—. Va a matar a ese hombre. Yo también lo habría hecho.
—Lógico —replica Roos.
La mujer, en la televisión, se cuela por una calleja oscura. Un momento después suena un disparo. Un hombre cae. La mujer corre. 
—Mira —dice Roos asustada—, se ha equivocado. Es justo su amigo. 
—¡Qué tonta! —añade Madelief, y su voz tiembla un poquito.
La mujer entra en una casa. Un hombre la besa. Se sonríen alegres.
—Y ahora va con ese tipo feo —dice Roos—. ¡Qué idiota!
—También le matará —asegura Madelief con cierta esperanza en la voz.
Pero la pelicula ha terminado. Ellas siguen esperando, pero llegan los anuncios.
—Qué bonita era —dice Madelief con un suspiro.
—Cierto —suspira igualmente Roos.

Cuento breve del libro La mudanza y otras historias curiosas [1975] del escritor holandés de literatura infantil y juvenil Guus Kuijer [1942- ], a quien acabo de descubrir estos días.