He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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lunes, 27 de agosto de 2018

No lea tanto

Almeda padece bastante de insomnio y el médico le ha recetado bromuro y una medicina para los nervios. Se ha tomado el bromuro, pero las gotas le han producido sueños que eran demasiado intensos e inquietantes, de modo que ha dejado el frasco para una emergencia. Le dijo al médico que notaba los globos oculares secos, como vidrio caliente, y que le dolían las articulaciones. No lea tanto, le dijo, no estudie; póngase buena y cánsese con el trabajo de la casa, haga ejercicio. Piensa que sus problemas desaparecerían si ella se casara. Lo piensa a pesar de que la mayor parte de la medicina para los nervios la prescribe a mujeres casadas.

Del cuento Meteseteung, de la escritora Alice Munro [1931- ], incluido en su libro Amistad de juventud [1990].

sábado, 28 de julio de 2018

Sucia

La palabra "sucia" cae sobre nuestras espaldas siempre que nos salimos de lo que el sistema espera de nosotras como señoritas o señoras pulcras. Es una palabra tremendamente connotada por el género. Un hombre sucio no es algo tan terrible como una mujer sucia, un hombre sucio o que ensucia es de hecho un hombre que se está comportando como le dicta su kit de género, de forma impulsiva y despreocupada por los detalles superfluos de la vida; porque total, ya tiene a la mujer a su lado para limpiar y de este modo puede perfectamente comportarse como un cerdo, porque está en su "naturaleza" hacerlo. Sucia también está directamente relacionado con "puta". Y no es necesario que me extienda aquí en los detalles que configuran el estigma puta, en nuestras sociedades ser adjetivada así es siempre una desventaja, un lastre, un castigo.

Del libro Coño potens [2015] de Diana J. Torres [1981].

jueves, 14 de junio de 2018

Emmeline Pankhurst

Hoy, 14 de junio, se cumplen 90 años de la muerte de Emmeline Pankhurst [1858-1928], líder de las sufragistas inglesas, una de las mujeres gracias a las cuales hace ahora 100 años se logró el sufragio femenino en Reino Unido.

No conocía esta foto, la he descubierto estando aquí en Londres, en alguna de las muchas exposiciones y eventos que se están haciendo durante 2018 para conmemorar el primer siglo de voto femenino.
Es una imagen impresionante, que me emociona y que, al menos a mi, al verla me hace tener claro de parte de quién debo estar de todas las personas que aparecen en ella.
Viéndola no tengo duda de quién es la persona que anda con dignidad, sabiendo que la causa por la que lucha es justa y que tarde o temprano se le dará la razón.

Desde que la descubrí hace unos meses la he convertido en una de mis fotos favoritas.

Por cierto, más deberes: cuando vi la peli Sufragistas me entraron muchas ganas de leer cosas sobre el movimiento sufragista. Ahora, después de todo lo que me he encontrado aquí, me han entrado muchas ganas de volver a ver la peli y de leer todo lo que pueda sobre el movimiento y sobre algunas de las mujeres que lo lideraron.

¡Seguimos!

sábado, 28 de abril de 2018

NO es NO

Estos días ha salido en España la sentencia a los cinco indeseables acusados de violar a una chica durante los sanfermines de 2016. Aunque eran cinco tipos mucho mayores que ella, que la empujan a un portal y la violan uno tras otro y la graban y la abandonan medio desnuda tras robarle el móvil, los jueces han considerado que no hay violación sino abuso sexual.

Y ahí seguimos, en un país en el que se sigue pidiendo a las mujeres que sean valientes en vez de que sean libres. Ellos, los jueces, y seguro que desgraciadamente más gente, deben seguir pensando lo que decía Luz Sánchez-Mellado en una columna que colgué aquí hace unos meses: que eso te pasa por puta.

Un ascazo.
Pero... ¡seguimos!
No queda otra opción más que seguir peleando por lo obvio...

#yotecreo
#NOesNO


El Roto, como siempre, fino.

domingo, 25 de marzo de 2018

Un cuento que estoy contando

Me gustaría creer que esto no es más que un cuento que estoy contando. Necesito creerlo. Debo creerlo. Los que pueden creer que estas historias son sólo cuentos tienen mejores posibilidades.
Si esto es un cuento que yo estoy contando, entonces puedo decidir el final. Habrá un final para este cuento, y luego vendrá la vida real. Puedo decidir dónde dejarlo.
Esto no es un cuento que estoy contando.
También es un cuento que estoy contando, en mi imaginación, sobre la marcha.
Contando, más que escribiendo, porque no tengo con qué escribir y, de todos modos, escribir está prohibido. Pero si es un cuento, aunque sólo sea en mi imaginación tengo que contárselo a alguien. Nadie se cuenta un cuento a sí mismo. Siempre hay otra persona. 
Aunque no haya nadie.
Un cuento es como una carta. Querido, diría. Sólo querido, sin nombre. Porque si agregara tu nombre, te agregaría al mundo real, lo cual es más arriesgado y más peligroso: ¿quién sabe cuáles son tus posibilidades de supervivencia? Diré querido, querido, como si fuera una antigua canción de amor. Querido puede ser cualquiera.
Querido pueden ser miles.
Te diré que no corro un peligro inminente. 
Haré como si me oyeras.
Pero no está bien, porque sé que no puedes.

De la novela El cuento de la criada [1985] de Margaret Atwood [1939- ].

martes, 20 de marzo de 2018

Atwood

Me han hablado mucho de El Cuento de la Criada, de Margaret Atwood [1939- ]. Y de la serie. Y tenía muchas ganas de leerlo. Así que el otro día, que me lo encontré en una librería, me lo eché al bolso y aquí estoy, tratando de practicar mi inglés...

jueves, 8 de marzo de 2018

8 de marzo


Estaría bien decir eso de ¡A por ellos, que son pocos y cobardes!...

Pero no. No son pocos ni son cobardes. Aún queda mucho por hacer y aún hay mucha gente (muchos hombres y algunas mujeres) que no ve o no quiere ver que el mundo sería mejor si mujeres y hombres tuviéramos, por fin, mismos deberes y derechos. Creo que, simplemente, es de eso es de lo que trata el feminismo. Ni más ni menos. De que los hombres renunciemos a nuestros privilegios para que la sociedad sea un poco más justa, de desmontar el patriarcado, de echar abajo los roles que nos hacen vivir siguiendo patrones de hombres o de mujeres.
Así de fácil. Y así de difícil.

Queda mucho, pero ahí estamos.
Estamos en el camino y seguimos caminando.

Estos días, como siempre, me han llegado docenas de vídeos, mensajes e imágenes por mensajes, guasaps, mails, etc. Creo que esta imagen es la que mejor describe lo que hay. Que aún haya gente que no vea o no quiera ver creo que es motivo suficiente para salir a la calle a gritarlo.

Creo que hay evidencias que no tienen nada que ver con las ideologías, que simplemente describen hechos que cualquiera (que quiera verlos) vería a poco que se despojara un poco de sus prejuicios. Y no deja de sorprenderme que siga habiendo quien niega lo obvio con un "no estamos tan mal" que no logro entender (sin ser malpensado). Quizá, aunque si leyeran esto me acusarían de faltón y de presuntuoso, estaría bien que leyeran más cosas y menos sesgadas, que se asomaran un poco al mundo real, y que escucharan un poco más a una mayoría de las mujeres que, en cualquier situación, suelen salir peor paradas que los hombres.

Hay muy, muy, muy pocas cosas de las que esté seguro. Creo que cada vez menos. Pero sé, desde hace mucho, que ésta es una de ellas.

No es una cuestión de ideología, es una cuestión de justicia. Así que ¡seguimos!

viernes, 9 de febrero de 2018

Afinidad

Hace unos meses, después de una larga agonía, dimos (al menos yo) por muerto y enterrado el Club de Lectura Serrano: nos estaba costando demasiado trabajo reunirnos y estábamos perdiendo continuidad y fluidez en nuestras quedadas.
A la vuelta del verano hubo gente, con más energía que la que yo tenía entonces, que se propuso resucitarlo... y con tanto ahínco se lo propusieron que hace unas cuantas semanas volvimos a quedar en el CCH para compartir libros y lecturas.
Ese día decidimos leer la novela Afinidad [1999], de Sarah Waters [1966- ]. Esta tarde hemos quedado para comentarla.
¡Seguimos!

viernes, 19 de enero de 2018

Un gran empobrecimiento

Afortunadamente, en los últimos años se han multiplicado los trabajos y publicaciones que nos muestran «otro rostro» de la historia y dan a conocer el importante papel de las mujeres en todos los ámbitos: pensamiento, música, arte, etc.; y esto, de justicia es reconocerlo y puede apreciarse en la bibliografía final, gracias al empeño de muchas investigadoras que se esfuerzan además por sacar a las mujeres del ghetto histórico al que se las margina (pues otra forma de marginación, más sutil, es mostrar a «la» mujer que destacó en un determinado momento, como «rara avis» de su género), situándolas en su tiempo, en relación con su tiempo  y con los movimientos de su tiempo, pues no existieron aisladas. Sin embargo, pesa todavía demasiado en el campo de los especialistas (también, lo que es más escandaloso, en los que investigan precisamente pensamientos, movimientos y grupos rechazados) el estereotipo de la historia en masculino, olvidando incluso a aquellas mujeres que fueron reconocidas en su tiempo, o que formaron parte de grupos que, por su misma ideología o visión de la realidad, se estructuraron como igualitarios. La desaparición de las mujeres de la historia que se narra supone, necesariamente y para todos, un gran empobrecimiento, pues es la desaparición de la cultura, los valores y las visiones del mundo que existieron y existen en cada momento histórico.

Este texto es el de una de las notas a pie de página del libro El lenguaje del deseo, una selección de los poemas de Hadewijch de Amberes, poeta y beguina del siglo XIII.

martes, 16 de enero de 2018

Mujeres

Generalmente, aunque intento compensarlo un poco, leo al cabo del año muchas más cosas escritas por hombres que por mujeres. He echado cuentas con mis libros del año pasado y la proporción de autores y autoras es como de 4 a 1. Más o menos.
(Estamos trabajando en ello, disculpen las molestias... ;o)

Ayer colgué aquí mis hallazgos/descubrimientos del 2017. Y hoy se me ha ocurrido echar cuentas de hombres y mujeres entre mis libros favoritos del año, y me ha sorprendido que, a pesar de esa desproporción de la que hablaba, elijo lo mejor del año pasado más libros de mujeres que de hombres. Aún no sé cómo interpretar ese dato, pero desde luego me ha llamado la atención...

Y uno de los libros con los que empiezo el año es esta selección de la poesía, mística y amorosa, de Hadewijch de Amberes, beguina del siglo XIII.
Canelita en rama.

martes, 5 de diciembre de 2017

El mismo objetivo

Los gobiernos totalitarios y las religiones fundamentalistas operan con el mismo objetivo, reemplazando la búsqueda de la verdad por una respuesta incuestionable y castigando los que cuestionan.

Ayer encontré este párrafo en la introducción de la novela El relato de la escritora estadounidense de ciencia ficción, anarquista, taoísta y feminista, Ursula K. Le Guin [1929- ].

viernes, 17 de noviembre de 2017

Yo te creo


Por puta

Tienes 18 años. Estrenas mayoría de edad. Eres oficialmente adulta. Con cuerpo de mujer hecha y derecha, aunque en tu rostro y en tu mirada y en lo más hondo de tu seno, donde habita lo que llamamos alma, puede que aún seas, lo serás siempre, la niña de los ojos de los tuyos. Pero tú te crees muy mayor. Y capaz. Y libre. Lo eres, de hecho. Lo dice tu condición de ciudadana de pleno derecho. Estamos en julio. Empieza tu primer verano de libertad absoluta. Te quieres comer el mundo. Te vas a los Sanfermines. Bebes, bailas, te desmadras tanto o más que tus pares varones. Conoces a unos chicos en la calle a las tantas de la noche. Altos, guapos, simpáticos como ellos solos. Hombres, ellos sí, hechos y derechos que te sacan 10 años, 10 centímetros y mucho más que 10 kilos de envergadura por barba. Os divertís juntos. Jijí, jajá, selfis, picos, morritos, morreos. Puede que te des el lote con uno, o con varios, o con todos. Porque sí. Porque eres dueña de ti misma. Porque te da la gana y punto. Se ofrecen a acompañarte al coche. De camino, te meten en un portal y te penetran por donde quieren mientras se jalean, te graban en tal trance y se jactan de su hazaña ante sus colegas. Acaban, te roban el móvil y te dejan tirada en la escalera. Les denuncias. Les enchironan. Lloran. Patalean. Piden justicia. Dicen que son inocentes. Que tú consentiste. Que lo pasaste bomba, incluso. Pagan a un detective para que te siga y demuestre en el juicio que no eres una santa y que después del episodio estabas tan pancha. Entrabas, salías, vivías. Lo que no dicen es que, de cinco tíos como cinco Torres del Oro, ni uno tuvo una neurona activa o una célula de humanidad para acabar con la orgía, aunque tú se la hubieras pedido, como insinúan, casi de rodillas. Pero, claro, ellos son hombres y tienen sus urgencias. Y tú eres muy suelta. Ya se ve en el informe del detective. Lo que te pasa, te pasa por algo. Por puta.

Artículo de Luz Sánchez-Mellado publicado esta semana en El País haciendo referencia al juicio que se celebra estos días del caso de la violación en grupo de una chica en las fiestas de San Fermín del año pasado.


Y parece ser que estos son los cinco cabestros acusados:
Se hacen llamar La manada de San Fermín, y por lo visto están muy preocupados por que su imagen circule por ahí, manchando su fama y su buena reputación. Así que aquí dejo su foto, que he encontrado por ahí, confiando en que quien quiera, amablemente, la difunda por las redes...

#yotecreo
#NOesNO

miércoles, 9 de agosto de 2017

Lucia y Chimamanda

Dos sugerencias de lecturas para este mes de agosto que me están gustando mucho estos días.
Dos cuentistas, dos mujeres, las dos escritoras en inglés: Lucia Berlin [1936-2004] y Chimamanda Ngozi Adichie [1977- ], de quien ya he hablado aquí en otras ocasiones y de quien soy muuuy fan.

sábado, 10 de junio de 2017

Te quiero libre

Así son las servilletas que se gastan en los bares de Bustarviejo, creo que por una iniciativa de su ayuntamiento de llevar la lucha contra el sexismo y el maltrato a todas partes y al día a día.
Con según qué cosas, tonterías las justas.

Y también molan como marcapáginas...
;o)

miércoles, 7 de junio de 2017

Autores que debemos leer

Entre los libros de expurgo de la biblioteca del Centro de Humanidades de La Cabrera de vez en cuando me encuentro​ cosas molonas, como esta edición impresa en Buenos Aires en 1940 de un par de comedias de Tirso de Molina que, además del papel viejuno, algunos dibujos chulos y un sellito del librero, tiene en la introducción este estupendo análisis de género sobre las mujeres y los hombres​ de Tirso:

martes, 23 de mayo de 2017

Papel

Empecé a leerlo hace unos días en PDF en el móvil. Pero me está gustando de más, así que paso al papel para subrayar, anotar, comentar...

domingo, 21 de mayo de 2017

Ética promiscua

Descubriendo Ética promiscua, de Dossie Easton y Janet Hardy, uno de los libros que se propusieron el viernes pasado en nuestro Club de Lectura Serrano.

jueves, 13 de abril de 2017

Quinta sugerencia

Enseña a Chizalum a leer. Enséñale el amor por los libros. La mejor manera de hacerlo es mediante el ejemplo. Si te ve leyendo, comprenderá que leer es valioso. Si no fuera a la escuela y sólo leyera libros, posiblemente sabría más que un niño educado de manera convencional. Los libros la ayudarán a entender el mundo y cuestionárselo, la ayudarán a expresarse y la ayudarán en aquello en lo que quiera convertirse: una chef, una científica, una cantante, todas ellas se benefician de lo que se aprende leyendo. No me refiero a libros de texto. Hablo de libros que no tengan nada que ver con el colegio, autobiografías, novelas y cuentos. Si todo lo demás falla, págale para que lea. Recompénsala. Conozco a una nigeriana notable, una madre soltera que está criando a su hijo en Estados Unidos; a su niña no le gustaba leer, así que decidió pagarle cinco centavos por página. Una empresa cara, bromeaba después, pero una inversión que merece la pena.

Del librito Querida Ijeawele, cómo educar en el feminismo, que acaba de publicarse en español hace sólo unas semanas, de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie [1977].
Un libro magnífico, sencillo, obvio, imprescindible, muy, muy recomendable.

martes, 21 de marzo de 2017

¿Qué podemos hacer?

Acabo de encontrar esta viñeta en el facebook de Delirio...
¿Qué podemos hacer...? Yo, de momento, intentar hablar aquí de más mujeres lectoras y escritoras...
¡¡¡Seguimos!!!