He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bukowski. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bukowski. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de octubre de 2016

Un logro

12 de agosto de 1986

Hola John

Gracias por la carta. A veces no duele tanto recordar de dónde venimos. Y tú conoces los lugares de donde yo vengo. Incluso las personas que intentan escribir o hacer películas al respecto, no lo entienden bien. Lo llaman "De 9 a 5". Sólo que nunca es de 9 a 5. En esos lugares no hay hora de comida y, de hecho, si quieres conservar tu trabajo, no sales a comer. Y está el tiempo extra, pero el tiempo extra nunca se registra correctamente en los libros, y si te quejas de eso hay otro zoquete dispuesto a tomar tu lugar.

Ya conoces mi viejo dicho: "La esclavitud nunca fue abolida, sólo se amplió para incluir todos los colores".

Lo que duele es la pérdida constante de humanidad en aquellos que pelean para mantener trabajos que no quieren pero temen una alternativa peor. Pasa, simplemente, que las personas se vacían. Son cuerpos con mentes temerosas y obedientes. El color abandona sus ojos. La voz se afea. Y el cuerpo. El cabello. Las uñas. Los zapatos. Todo.

Cuando era joven no podía creer que la gente diera su vida a cambio de esas condiciones. Ahora que soy viejo sigo sin creerlo. ¿Por qué lo hacen? ¿Por sexo? ¿Por una televisión? ¿Por un automóvil a pagos fijos? ¿Por los niños? ¿Niños que harán justo las mismas cosas?

Desde siempre, cuando era bastante joven e iba de trabajo en trabajo, era suficientemente ingenuo para a veces decirle a mis compañeros: ¡Eh! El jefe podría venir en cualquier momento y echarnos, así como así, ¿no se dan cuenta?".

Ellos lo único que hacían era mirarme. Les estaba ofreciendo algo que ellos no querían hacer entrar a su mente.

Ahora, en la industria, hay muchísimos despidos (acererías muertas, cambios técnicos y otras circunstancias en el lugar de trabajo). Los despidos son por cientos de miles y sus rostros son de sorpresa:
"Estuve aquí 35 años..."
"No es justo..."
"No sé qué hacer..."

A los esclavos nunca se les paga tanto como para que se liberen, sino apenas lo necesario para que sobrevivan y regresen a trabajar. Yo podía verlo. ¿Por qué ellos no? Me di cuenta de que la banca del parque era igual de buena, que ser cantinero era igual de bueno. ¿Por qué no estar primero aquí antes de que me pusiera allá? ¿Por qué esperar?

Escribí con asco en contra de todo ello. Fue un alivio sacar de mi sistema toda esa mierda. Y ahora estoy aquí: un "escritor profesional". Pasados los primeros 50 años, he descubierto que hay otros ascos más allá del sistema. 

Recuerdo que una vez, trabajando como empacador en una compañía de artículos de iluminación, uno de mis compañeros dijo de pronto: "¡Nunca seré libre!".

Uno de los jefes caminaba por ahí (su nombre era Morrie) y soltó una carcajada deliciosa, disfrutando el hecho de que ese sujeto estuviera atrapado de por vida.

Así que la suerte de, finalmente, haber salido de esos lugares, sin importar cuánto tiempo tomó, me ha dado una especie de felicidad, la felicidad alegre del milagro. Escribo ahora con una mente vieja y con un cuerpo viejo, mucho tiempo después del que la mayoría creería en continuar con esto, pero dado que empecé tan tarde, me debo a mí mismo ser persistente, y cuando las palabras comiencen a fallar y tenga que recibir ayuda para subir las escaleras y no pueda distinguir un azulejo de una grapa, todavía sentiré que algo dentro de mí recordará (sin importar qué tan lejos me haya ido) cómo llegué en medio del asesinato y la confusión y la pena hacia, al menos, una muerte generosa.

No haber desperdiciado por completo la vida parece ser un logro, al menos para mí.

Tu muchacho,


miércoles, 20 de julio de 2016

Me mudé...

http://zenpencils.com/ - Charles Bukowski
Ahora que me acabo de mudar y que empiezo nuevo año es una buena ocasión para recordar estas cosas que decía Bukowski...

¡¡¡ Seguimos !!!

lunes, 9 de marzo de 2015

gente que lee (29)

Hace añísimos, creo que yo debía andar en la facultad, descubrí, supongo que de forma más o menos fortuita como son tantos otros descubrimientos felices, a Charles Bukowski [1920-1994]. Durante una época, más o menos durante esos años de universidad, leí muchos de sus cuentos y sus novelas. (Casi nada de su poesía... siempre me ha costado leer poesía...)
De algún modo me fascinó esa mezcla de vida ruinosa, sensibilidad, desvergüenza, sexualidad, timidez encubierta y tantas otras cosas.

En esos años solía ir siempre (o casi) a comprar libros al mismo sitio: una pequeña librería de barrio que estaba cerca de Goya y que me había recomendado una amiga. Me gustaba ir por allí a mirar, a veces a comprar, y de vez en cuando a preguntarle al librero, que creo que se llamaba Enrique o quizá Emilio, qué me recomendaba.
Recuerdo que un día me llevé un libro de Bukowski y mientras lo iba hojeando en el metro de vuelta a casa descubrí que estaba mal impreso y le faltaban varias páginas. Un par de días después volví a la librería y se lo conté preguntándole si tenía algún ejemplar que estuviera bien. Él me dijo que sí y que por supuesto que me lo cambiaba sin ningún problema.
Cuando me daba el nuevo se paró un momento fijándose en la portada del libro fallido, sonrió y me dijo que bueno, siendo de Bukowski no importaba tanto que le faltaran unas cuantas páginas, que al fin y al cabo en todo lo que escribía contaba siempre lo mismo, y riendo me decía que en sus libros igual podían entrar unas páginas más que quitar unas cuantas y el resultado seguiría siendo siempre parecido: un polvo, un par de cervezas, una vomitona, alguna paja, más cervezas... y vuelta a empezar.
Le agradecí el cambio y salí de la librería pensando, y con los años he ido estando cada vez más convencido de ello, que en Bukowski hay mucho más que sexo cutre y alcohol barato...
El documental  Born into this [2003], sobre su vida y su obra, es una buena prueba de ello. La imagen de arriba, es uno de los fotogramas de esa película, en el que el escritor lee, emocionado, su poema The shower.

Hoy, 9 de marzo, hace 21 años de su muerte.

lunes, 10 de noviembre de 2014

así que quieres ser escritor

así que quieres ser escritor

si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo, 
no lo hagas
a no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas, 
no lo hagas.
si tienes que sentarte durante horas 
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras, 
no lo hagas.
si lo haces por dinero o fama, 
no lo hagas.
si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez, 
no lo hagas.
si te cansa sólo pensar en hacerlo, 
no lo hagas.
si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti, 
espera pacientemente.
si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

si primero tienes que leerlo a tu esposa
o a tu novia o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.

no seas como tantos escritores, 
no seas como tantos miles de 
personas que se llaman a sí mismos escritores, 
no seas soso y aburrido y pretencioso, 
no te consumas en tu amor propio.
las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
no seas uno de ellos.
no lo hagas.
a no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
a no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.

cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.

no hay otro camino.
y nunca lo hubo.


so you want to be a writer

if it doesn't come bursting out of you
in spite of everything,
don't do it.
unless it comes unasked out of your
heart and your mind and your mouth
and your gut,
don't do it.
if you have to sit for hours
staring at your computer screen
or hunched over your typewriter
searching for words,
don't do it.
if you're doing it for money or
fame, 
don't do it.
if you'r doing it because you want
women in your bed,
don't do it.
if you have to sit there and
rewrite it again and again,
don't do it.
if it's hard work just thinking about doing it,
don't do it.
if you're trying to write like somebody
else,
forget about it.

if you have to wait for it to roar out of
you,
then wait patiently.
if it never does roar out of you,
do something else.

if you first have to read it to your wife
or your girlfriend or your boyfriend
or your parents or to anybody at all,
you're not ready.

don't be like so many writers,
don't be like so many thousands of
people who call themselves writers,
don't be dull and boring and
pretentious, don't be consumed with self-
love.
the libraries of the world have
yawned themselves to
sleep
over your kind.
don't add to that.
don't do it.
unless it comes out of
your soul like a rocket,
unless being still would
drive you to madness or
suicide or murder,
don't do it.
unless the sun inside you is
burning your gut,
don't do it.

when it is truly time,
and if you have been chosen,
it will do it by
itself and it will keep on doing it
until you die or it dies in you.

there is no other way.
and there never was.

Poema del escritor estadounidense Charles Bukowski [1920-1994].
[La traducción al español la he encontrado aquí.]

Lo mejor de este poema, lo que más me gusta y más me emociona de él, es que aunque hable de escribir y de gente que escribe o quiere hacerlo, podría hablar igualmente de fotografiar, de componer o interpretar música, de hacer cine, de dibujar.......