En estos días de break que me he tomado para terminar mis vacaciones de Semana Santa londinense, María me ha regalado este ladrillaco, Londres, una biografía [2000], de Peter Ackroyd [1949- ], que tiene una pintaza maravillosa, y que me cuenta que ha estado investigando y ha llegado a la conclusión de que es lo-que-hay-que-leerse para saber qué ha pasado y por qué en esta ciudad...
¡Me muero de ganas de hincarle el diente!
(Aunque tendrá que ser de a poquitos para no empacharme porque son mil y pico páginas que prometen ser muy densas y con mucha, mucha, mucha información interesante...)
He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
Mostrando entradas con la etiqueta Peter Ackroyd. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Peter Ackroyd. Mostrar todas las entradas
lunes, 16 de abril de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
