He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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sábado, 22 de abril de 2017

Sábado

Nosotros en la misma cama,
en el mismo piso,
en la misma ciudad.
Tu respiración parece un reloj constante, la mía
apenas te toca.
Llevo un par de horas despierto, pensando.
Esperando un terremoto, una guerra, un cataclismo,
una erupción solar que lo apague todo.
Pero no pasa nada, el tiempo fluye,
la ventana, como agua fría, deja
que un charco de luz atraviese los barrotes.

Despiertas.
Sonríes.
Coges tu ropa.
Es el mismo abril del año pasado.

Y yo miro el reloj.
Y tú preparas café.

De El amor en tiempos de los desguaces de coches [2014] de David Minayo [1981- ].

lunes, 30 de enero de 2017

Siglo XXI

está leyendo
los últimos
avances
científicos

maravillado
dios se pregunta
si acaso
existe

De Soportar la noche [2015] de David Minayo [1981- ].

domingo, 11 de diciembre de 2016

La noche

cuando la sombra esconde
sus propios
miedos
es sencillo
confundirse
apoyarse
pisar en falso
caer

soportar la noche

como la casa vacía intenta
deshabilitarse
de sus fantasmas

De Soportar la noche [2015] de David Minayo [1981- ].

lunes, 21 de noviembre de 2016

Aquella vez

Lucharon sin tregua ni descanso:
hasta el final.

Pero qué más da
quién ganó la guerra
hace cien años.

Ahora 
todos están
igual de muertos.

De Soportar la noche [2015] de David Minayo [1981- ].

lunes, 11 de julio de 2016

Química

No lo digas,
no digas que me quieres
—aunque todo tu ser deba contenerse—.
El amor no existe
más allá de los poetas.
No lo juzgues como algo real:
es un espejismo, una invención
que se vierte en las neuronas.
Dime
—si de verdad lo deseas—
que tu hipotálamo segrega dopamina
cuando estás conmigo, que por eso
te sientes cómoda y plena:
enamorada.

Pero no digas que me quieres,
no hables de amor, porque se trata
sólo de química.

De El amor en tiempos de los desguaces de coches [2014] de David Minayo [1981- ].

lunes, 25 de abril de 2016

Lo que se espera de mí

De mí se espera
que tenga un buen vocabulario
y guarde la compostura

que ceda el asiento
y aparezca en sobrias fotografías

y me propague
entre salones blancos
con semblante de libro de texto

incluso algunos se atreven 
a pedirme consejo

sobre asuntos de amor.
Lo prometo:
intento cada día parecerme a mí mismo.

Pero es tan difícil
que prefiero improvisar.

De Soportar la noche [2015] de David Minayo [1981- ].

lunes, 14 de marzo de 2016

El mundo sin ti

Solo soy
la forma en que las cosas
pierden su sentido, 
como el agua que no puede beberse,
como el tren sin raíles
o unos ojos vendados.

Extraño, distante, inverso,
igual que una metáfora
rodeada de números,
que una idea sin papel
o un espejo de cartón.

La eterna consecuencia,
la mirada a ninguna parte,
como un reloj que corre
sin tiempo en las agujas,
igual que una cometa
que se olvidó volar.

Aquí estoy, 
y acaso sobrevivo
como un pulmón sin aire,
como una nochevieja,
como una línea recta
que intenta sonreir.

Solo soy
la mano que te escribe,
la mente que te sueña,
la triste marioneta
sin mano entre los hilos.

Un recuerdo:
lo que queda de nosotros.

De El amor en tiempos de los desguaces de coches [2014] de David Minayo [1981- ].

martes, 16 de febrero de 2016

El silencio

Parece mentira
que no te des cuenta
de la forma en que sonrío
cuando estamos juntos.

El silencio
es la más arriesgada 
declaración de amor.

De Soportar la noche [2015] de David Minayo [1981- ].

martes, 2 de febrero de 2016

David y Rafael

El viernes pasado estuve en un recital de poesía organizado por la biblioteca pública del Soto del Real, muy cerquita de mi pueblo.
No suelo leer mucha poesía. Nunca he estado muy acostumbrado y me cuesta, aunque ahí voy, trabajándomelo poco a poco... Creo que por eso me gusta tanto asistir a eventos como el del viernes, donde veo a los propios autores hablando de su propio trabajo y leyéndolo con su propia voz. Por eso disfruté tanto el otro día conociendo obras de Rafael Soler y de David Minayo.

Juan, el bibliotecario, al presentarles comentó que era todo un éxito ver a unas treinta personas reunidas un viernes por la tarde para escuchar poesía. Dijo que aún más si uno piensa que la poesía es algo minoritario dentro de la literatura... aunque enseguida se corrigió y dijo que la propia literatura es algo minoritario en nuestro país, no ya la poesía que queda como algo marginal...
Así que esa reunión mínima se convirtió en realidad en un pequeño aquelarre, en un encuentro casi clandestino, algo furtivo, para celebrar la cultura.
El aquelarre [1798], óleo de Francisco de Goya [1746-1828]
Mientras escuchaba los poemas que se leyeron pensaba en cuántas otras reuniones parecidas se estarían haciendo en ese mismo momento por el mundo, cuántos pequeños grupos de personas se habrían reunido aquí y allá, al mismo tiempo que nosotrxs en Soto, para compartir un poco de belleza...
Me gustó pensar en esa especie de red de gente leyendo y escuchando poemas, compartiendo lecturas, haciendo el mundo un poco mejor.