Descubriendo Ética promiscua, de Dossie Easton y Janet Hardy, uno de los libros que se propusieron el viernes pasado en nuestro Club de Lectura Serrano.
He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]
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domingo, 21 de mayo de 2017
viernes, 19 de mayo de 2017
sábado, 21 de enero de 2017
Poesía en el CLS
La mayoría de quienes asistimos al Club de Lectura Serrano no solemos leer habitualmente poesía. Así que hace un par de sesiones se nos ocurrió que podría ser una buena idea dedicar una a hacer una lista de propuestas (poetas y libros) que nos sirviera para tantear cosas que nos pudieran gustar.
Ayer tuvimos la quedada y nos salió una lista variada, dispar y apetecible...
Ayer tuvimos la quedada y nos salió una lista variada, dispar y apetecible...
- (Tras)lúcidas. Poesía escrita por mujeres [1980-2016].
- Cenizas en los labios. Angelina Gatell [1926-2016].
- El ojo de la mujer. Gioconda Belli [1948- ].
- Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Pablo Neruda [1904-1973].
- Hojas de hierba. Walt Whitman [1819-1992].
- Itinerario poético. Gabriel Celaya [1911-1991].
- Mujer de verso en pecho. Gloria Fuertes [1917-1998].
- La voz a ti debida y Razón de amor. Pedro Salinas [1891-1951].
- Aquí y El gran número. Wisława Szymborska [1923-2012].
Y también salieron en la conversación Marcos Ana, Gabriel Aresti, Miguel Hernández, Lope de Vega y más... y hablamos de género y de privilegios masculinos y de literatura escrita por y para hombres y/o por y para mujeres y hablamos (muy poquito) de Donald Trump.
Y nos hemos puesto deberes para los próximos meses:
Y nos hemos puesto deberes para los próximos meses:
- Febrero :: nos hemos propuesto leer algún "clásico" y hemos elegido Luces de bohemia de Valle-Inclán.
- Marzo :: dedicaremos la sesión a algún tema relacionado con el género... aún no está definido del todo qué leer y de qué hablar, pero en la conversación salieron como propuesta los cuentos de Alice Munro.
- Abril :: literatura de viajes.
- Mayo :: literatura clásica griega y/o romana.
¡¡¡Seguimos!!!
lunes, 2 de enero de 2017
10 + 1 propósitos de año nuevo...
Quiero volver a leer el Quijote y El Señor de los Anillos.
Quiero seguir leyendo autores clásicos.
Quiero leer más sobre ciencia, sobre género y sobre historia.
Quiero leer mucha más poesía y muchos más cuentos.
Quiero leer a Proust.
Quiero seguir yendo a nuestro Club de Lectura Serrano.
Quiero seguir escribiendo.
Quiero continuar en los cursos de Ángel Zapata de la Escuela de Escritores.
Quiero participar en concursos y seguir escribiendo Relatos en Cadena.
Quiero publicar este año, sí o sí, Úrsula y el Árbol.
Y quiero seguir con este blog que me sienta tan bien...
Quiero seguir leyendo autores clásicos.
Quiero leer más sobre ciencia, sobre género y sobre historia.
Quiero leer mucha más poesía y muchos más cuentos.
Quiero leer a Proust.
Quiero seguir yendo a nuestro Club de Lectura Serrano.
Quiero seguir escribiendo.
Quiero continuar en los cursos de Ángel Zapata de la Escuela de Escritores.
Quiero participar en concursos y seguir escribiendo Relatos en Cadena.
Quiero publicar este año, sí o sí, Úrsula y el Árbol.
Y quiero seguir con este blog que me sienta tan bien...
miércoles, 12 de octubre de 2016
¿Lees?
Advertí un libro abandonado en una mesa, y me pasmó aquel descubrimiento en una región poblada por analfabetos; hacía una eternidad que no tocaba las páginas de un libro. Me acerqué enseguida, pero el resultado fue más bien decepcionante: era un catálogo de colores de tejidos, editado por una fábrica de tintes.
–¿Lees? –le pregunté.
–No mucho –me respondió ella sin ningún complejo–. Pero no me toméis por idiota, me gusta mucho charlar con la gente que sabe leer y escribir, jóvenes de la ciudad. ¿No os habéis fijado? Mi perro no ha ladrado cuando habéis entrado, conoce mis gustos.
De Balzac y la joven costurera china [2001] de Dai Sijie [1954], la novela que estamos leyendo para la próxima quedada de nuestro Club de Lectura Serrano.
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jueves, 9 de junio de 2016
La vida
Hay muchos motivos por los que me gusta leer. Y uno de ellos, y seguro que no es el menos importante, es por los mundos y las vidas que me abre, por todo lo que me muestra que me mueve y me remueve, por las historias que encuentro en los libros que no son las que están en mi vida y que de algún modo la completan y la enriquecen.
A veces, algunos días, en tu propia vida, o en la mía, pasan suficientes cosas como para llenar novelas enteras. Creo que para mí ayer fue uno de esos días. Fue un día aparentemente normal, en el que hice cosas que hago casi todos los días: dí algunas clases, hice compra, leí un rato, me encontré con gente, conduje de un pueblo a otro, escribí algunos mails... Pero entre los muchos días en los que no ocurre nada que te saque de tu lugar, de tu centro, de vez en cuando hay alguno que te hace pensar que, a pesar de todo, la vida es mucho más rica, más plena, más excitante, más alegre y más triste, más emocionante que muchas novelas.
Ayer efectivamente hice muchas cosas de las que hago habitualmente. Por ejemplo, por la mañana añadí una nota más a este blog, que de todo lo que estoy haciendo últimamente es una de las cosas que más me gusta y me divierte.
Luego fui a Manjirón. Hacía mucho que no iba por allí después de dejar la casa en la que viví año y medio. Aún no me he 'curado' del todo de esa experiencia que para mí resultó muy catártica, y me conmovió ayer hacer de nuevo la carreterita que llega hasta allí desde la autovía. Me han propuesto hacer un trabajo fotográfico sobre la zona de Puentes Viejas. Creo que además de un trabajo alimenticio va a ser una buena 'terapia' para ayudarme a resolver mi relación con el lugar en que viví y cicatrizar del todo, por fin, esa etapa.
Ya que estaba por la zona continué la ronda y fui también a Buitrago. Y tuve allí varias conversaciones con gente que me encontré en la frutería, en la biblioteca... Conversaciones que me sientan bien, reveladoras, que me hacen crecer de un modo u otro, que me ayudan a mirar y a entender. Pasé buena parte del día haciendo 'mandaos', como diría mi abuela: cogí unos cuantos libros en la biblioteca, saqué un billete de tren para ir en julio a celebrar con mis padres sus primeros cincuenta años de casadxs, dí una clase particular en la que me tocó, aunque no es mi tema, hablar de historia del arte, y traté de contagiar a mi alumno, un chaval de diecinueve años, el asombro que sentí cuando vi el David de Miguel Ángel o al visitar el Panteón de Agripa.
Al llegar a casa me enteré de que la semana que viene operarán a mi madre. No parece grave, pero me acercaré un par de días a Algeciras a acompañar. Nos sentará bien estar cerca. Y al rato me llamó Vero, una de las personas más importantes de mi vida desde hace muchos años. Hacía tiempo que no hablábamos, así que me gustó oírla y que me contara sobre el trabajo, interesantísimo, que está haciendo en Ecuador y sobre cómo se siente estas semanas allí. Y me contó también la muerte de Vicente y el nacimiento de Adriana. Las dos cosas esperadas, pero no por esperadas menos impresionantes.
Por la tarde dí otra clase, esta vez de matemáticas, y volví a ver de cerca la fragilidad, la inseguridad de los dieciséis años. Volví a ser consciente de que mi trabajo con lxs alumnxs, en muchísimas ocasiones, no es tanto explicar polinomios y logaritmos sino escuchar, animar, dar confianza, sostener de algún modo.
Y luego al CCH, uno de los lugares sobre los que gira mi vida últimamente en la sierra, al que voy todas las semanas, unas veces como profe del taller de fotografía y otras, la mayoría, como usuario del centro. Allí me encontré con más amigxs, tuve más conversaciones interesantes, hablamos sobre la exposición del taller de fotografía, sobre el Club de Lectura Serrano, sobre la vida......
A veces uno se pregunta para qué nos hacen falta las novelas teniendo la vida...
A veces, algunos días, en tu propia vida, o en la mía, pasan suficientes cosas como para llenar novelas enteras. Creo que para mí ayer fue uno de esos días. Fue un día aparentemente normal, en el que hice cosas que hago casi todos los días: dí algunas clases, hice compra, leí un rato, me encontré con gente, conduje de un pueblo a otro, escribí algunos mails... Pero entre los muchos días en los que no ocurre nada que te saque de tu lugar, de tu centro, de vez en cuando hay alguno que te hace pensar que, a pesar de todo, la vida es mucho más rica, más plena, más excitante, más alegre y más triste, más emocionante que muchas novelas.
Ayer efectivamente hice muchas cosas de las que hago habitualmente. Por ejemplo, por la mañana añadí una nota más a este blog, que de todo lo que estoy haciendo últimamente es una de las cosas que más me gusta y me divierte.
Luego fui a Manjirón. Hacía mucho que no iba por allí después de dejar la casa en la que viví año y medio. Aún no me he 'curado' del todo de esa experiencia que para mí resultó muy catártica, y me conmovió ayer hacer de nuevo la carreterita que llega hasta allí desde la autovía. Me han propuesto hacer un trabajo fotográfico sobre la zona de Puentes Viejas. Creo que además de un trabajo alimenticio va a ser una buena 'terapia' para ayudarme a resolver mi relación con el lugar en que viví y cicatrizar del todo, por fin, esa etapa.
Ya que estaba por la zona continué la ronda y fui también a Buitrago. Y tuve allí varias conversaciones con gente que me encontré en la frutería, en la biblioteca... Conversaciones que me sientan bien, reveladoras, que me hacen crecer de un modo u otro, que me ayudan a mirar y a entender. Pasé buena parte del día haciendo 'mandaos', como diría mi abuela: cogí unos cuantos libros en la biblioteca, saqué un billete de tren para ir en julio a celebrar con mis padres sus primeros cincuenta años de casadxs, dí una clase particular en la que me tocó, aunque no es mi tema, hablar de historia del arte, y traté de contagiar a mi alumno, un chaval de diecinueve años, el asombro que sentí cuando vi el David de Miguel Ángel o al visitar el Panteón de Agripa.
Al llegar a casa me enteré de que la semana que viene operarán a mi madre. No parece grave, pero me acercaré un par de días a Algeciras a acompañar. Nos sentará bien estar cerca. Y al rato me llamó Vero, una de las personas más importantes de mi vida desde hace muchos años. Hacía tiempo que no hablábamos, así que me gustó oírla y que me contara sobre el trabajo, interesantísimo, que está haciendo en Ecuador y sobre cómo se siente estas semanas allí. Y me contó también la muerte de Vicente y el nacimiento de Adriana. Las dos cosas esperadas, pero no por esperadas menos impresionantes.
Por la tarde dí otra clase, esta vez de matemáticas, y volví a ver de cerca la fragilidad, la inseguridad de los dieciséis años. Volví a ser consciente de que mi trabajo con lxs alumnxs, en muchísimas ocasiones, no es tanto explicar polinomios y logaritmos sino escuchar, animar, dar confianza, sostener de algún modo.
Y luego al CCH, uno de los lugares sobre los que gira mi vida últimamente en la sierra, al que voy todas las semanas, unas veces como profe del taller de fotografía y otras, la mayoría, como usuario del centro. Allí me encontré con más amigxs, tuve más conversaciones interesantes, hablamos sobre la exposición del taller de fotografía, sobre el Club de Lectura Serrano, sobre la vida......
A veces uno se pregunta para qué nos hacen falta las novelas teniendo la vida...
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Verónica Sánchez
sábado, 14 de mayo de 2016
Desaparecer
Paseábamos por la llamada alameda del fin del mundo, un melancólico sendero junto al castillo de Montaigne, cuando me preguntaron:
-¿De dónde viene tu pasión por desaparecer?
Mi acompañante deseaba saber de dónde venía esa idea de desaparecer que tanto anunciaba yo en escritos y entrevistas, pero que no acababa nunca de llevar a la práctica. La pregunta me cogió más bien desprevenido, pues andaba en ese momento distraído pensando absurdamente en un gol que había marcado Pelé en el remoto Mundial de fútbol de Suecia. Así que no escuché bien del todo la pregunta y pedí que me la repitieran.
-Pues no lo sé -terminé al poco rato contestando-, ignoro de dónde viene, pero sospecho que paradójicamente toda esa pasión por desaparecer, todas esas tentativas, llamémoslas suicidas, son a su vez intentos de afirmación de mi yo.
Sonaron muy pertinentes estas palabras ensayísticas, dichas allí, nada menos que en la cuna misma del género literario del ensayo. Como se sabe, Michel de Montaigne escribió sus libros en lo alto de una torre anexa a su castillo cercano a Burdeos. Los escribió en un estudio y biblioteca que estaba en la tercera planta de la torre. Allí inventó el ensayo, ese género literario que con el tiempo iría ligado a la construcción de la subjetividad moderna, construcción en la que participaría asimismo Descartes, que también decidió encerrarse a pensar en un lugar solitario, en su caso en la bien caldeada habitación de un cuartel de invierno de Ulm. De modo que puede decirse que el sujeto moderno no surgió en contacto con el mundo, sino en aisladas habitaciones en las que los pensadores estaban solos con sus certezas e incertidumbres, solos consigo mismos.
Mientras subía por la estrecha y empinada escalera de caracol que conducía al estudio y biblioteca de Montaigne, y enlazando con la respuesta que le había dado poco antes a mi acompañante, pensé en el misterio de la desaparición de los hombres. Montaigne, sin ir más lejos, había estado allí una multitud de veces, aquella era su casa y en lo alto de la torre había inventado el ensayo, y sin embargo no parecía que quedara ni su más remota sombra en los lugares por los que había pasado.
Miré a mi acompañante y la imaginación me hizo verle distinto de como lo había visto hasta entonces. Al mirarle con más atención, vi, o creí ver, que era Dios.
-¿De dónde viene tu pasión por desaparecer? -volvió a preguntarme.
"Fortis imaginatio generat casum", es decir, una fuerte imaginación generó el acontecimiento, que decían los clérigos en tiempos de Montaigne. Lo mismo puede decirse de mi visión de Dios en aquel preciso instante. Allá en lo alto de la torre, creí descubrir que Dios repetía al menos dos veces las preguntas. Como mínimo, algo torpe parecía. ¿Tenía ese Dios inteligencia suficiente para, por ejemplo, escribir ensayos? Le miré para volver a contestarle y entonces vi que había ya dejado de ser Dios para volver a ser la persona que me acompañaba. La visión pasajera se había desvanecido. Respiré aliviado. Seguramente, no me había hecho ni la pregunta. Mi acompañante no era tan estúpido como para insistir en preguntas ya contestadas. Miré hacia las vigas del techo, donde Montaigne había grabado sentencias griegas y latinas que todavía hoy se conservan perfectamente.
-¿De dónde viene tu pasión por desaparecer? -oí que volvían a decirme.
Mi acompañante no había dicho aquello. Estaba de pie junto a una de las ventanas, como si quisiera ver exactamente lo mismo que en su tiempo veía Montaigne por aquella abertura. Estaba inmóvil. No, él no había podido ser. Además, estaba completamente ausente. Entonces, ¿quién había dicho aquello? ¿Era un eco? ¿Era una voz que procedía del interior de mí mismo? ¿Era el fantasma de la cuna del ensayo?
Así comienza Doctor Pasavento [2005] la novela de Enrique Vila-Matas [1948- ] de la que vamos a hablar en nuestra próxima reunión del Club de Lectura Serrano, que será este viernes en el CCH de La Cabrera, como siempre...
No puede ir mal un libro en el que en la primera página se mezclan Montaigne con Descartes y con Vila-Matas, y un par de páginas más adelante aparecen también Robert Walser y Bernardo Atxaga... y no sé cuánta gente más me voy a ir encontrando...
...Así que ¡me pongo con él cuanto antes!
lunes, 1 de febrero de 2016
Melville da paso a Vila-Matas...
Empieza febrero y seguimos con nuestro Club de Lectura Serrano...
Nuestra última quedada, la del viernes 22 de enero, en la que hablamos de Bartleby, el escribiente [1953], de Herman Melville [1819-1891], fue estupenda. Algo escasa de público, como nos suele ocurrir últimamente, pero nos dio mucho juego.
Quienes hayáis leído el relato de Melville, no más de setenta u ochenta páginas, posiblemente os hayáis quedado con la duda de cómo interpretar al personaje protagonista: ¿es un antisistema que quiere desmontar la maquinaria que le utiliza? ¿es un triste, un pusilánime, un sinsangre? ¿es una especie de monje zen trasladado al Wall Street del siglo XIX? ¿es un precedente de la desobediencia civil y la resistencia pasiva? ¿es una vuelta más a Thoreau y sus propuestas? ¿es "una tuerca del engranaje que prefiere no seguir ejerciendo su función"? ¿es un enfermo al que nadie es capaz de diagnosticar? ¿es un obsesivo a quien su coherencia lleva demasiado lejos?
En fin, la verdad es que el tipo, y su historia, dan bastante juego. Y efectivamente, como me escribió una amiga ese mismo día, "una buena novela no es una respuesta sino una buena pregunta". Y en este relato eso se cumple de maravilla...
Y seguimos...
Nuestra próxima quedada es, como (casi) siempre, el tercer viernes de febrero, día 19, en el CCH de La Cabrera. Y hablaremos sobre Doctor Pasavento [2005] de Enrique Vila-Matas.
Nos vemos.
Nuestra última quedada, la del viernes 22 de enero, en la que hablamos de Bartleby, el escribiente [1953], de Herman Melville [1819-1891], fue estupenda. Algo escasa de público, como nos suele ocurrir últimamente, pero nos dio mucho juego.
Quienes hayáis leído el relato de Melville, no más de setenta u ochenta páginas, posiblemente os hayáis quedado con la duda de cómo interpretar al personaje protagonista: ¿es un antisistema que quiere desmontar la maquinaria que le utiliza? ¿es un triste, un pusilánime, un sinsangre? ¿es una especie de monje zen trasladado al Wall Street del siglo XIX? ¿es un precedente de la desobediencia civil y la resistencia pasiva? ¿es una vuelta más a Thoreau y sus propuestas? ¿es "una tuerca del engranaje que prefiere no seguir ejerciendo su función"? ¿es un enfermo al que nadie es capaz de diagnosticar? ¿es un obsesivo a quien su coherencia lleva demasiado lejos?
En fin, la verdad es que el tipo, y su historia, dan bastante juego. Y efectivamente, como me escribió una amiga ese mismo día, "una buena novela no es una respuesta sino una buena pregunta". Y en este relato eso se cumple de maravilla...
Y seguimos...
Nuestra próxima quedada es, como (casi) siempre, el tercer viernes de febrero, día 19, en el CCH de La Cabrera. Y hablaremos sobre Doctor Pasavento [2005] de Enrique Vila-Matas.
Nos vemos.
lunes, 18 de enero de 2016
El Club
Pues ya hemos empezado la actividad del 2016 en nuestro Club de Lectura Serrano. El viernes pasado, 15 de enero, tercer viernes de mes, nos reunimos en el Centro de Humanidades de La Cabrera una reducida, pero selecta, representación del grupo con la idea de arrancar el año y pensar qué nos apetece leer y comentar en las próximas reuniones...
Quienes nos reunimos el viernes por la tarde hicimos varias cosas (además de merendar...):
- Preparamos una lista de sugerencias de libros para quien tenga tiempo y ganas de leer en las próximas semanas:
Quienes nos reunimos el viernes por la tarde hicimos varias cosas (además de merendar...):
- Preparamos una lista de sugerencias de libros para quien tenga tiempo y ganas de leer en las próximas semanas:
- La ciudad de los ojos grises :: Félix G. Modroño
- El palacio azul de los ingenieros belgas :: Fulgencio Argüelles
- El murmullo de las abejas :: Sofía Segovia
- El bar de las grandes esperanzas :: J. R. Moehringer
- La serie policíaca del comisario Jaritos de Petros Márkaris
- Adiós Hemingway :: Leonardo Padura
- Justicia auxiliar :: Ann Leckie
- Voces de Chernóbil :: Svetlana Alexievich
- Tiempos de hielo :: Fred Vargas
- En la orilla :: Rafael Chirbes.
- El marciano :: Andy Weir
- Pensamos que, como este mes ha empezado en viernes, y el tercer viernes ha caído "demasiado" pronto, en día 15, puede quien haya pensado en el grupo que no era este viernes pasado sino al siguiente cuando tocaba vernos...
Así que hemos puesto remedio a esa confusión con una decisión salomónica: hemos decidido volver a quedar el viernes que viene, 22 de enero, y empezar el año teniendo dos reuniones en este mes.
Y como en una semana quizá no va a dar tiempo a leer cosas gordas, gordas, gordas, hemos propuesto un relato cortito que nos pareció muy interesante y que puede dar mucho juego para discutir / debatir / reflexionar: Bartleby el escribiente, de Herman Melville, personaje que ya ha aparecido en este blog en alguna otra ocasión...
-Y pensando en el siguiente día de quedada "oficial", que será el 19 de febrero, tercer viernes de mes, decidimos proponer leer Doctor Pasavento, de Enrique Vila-Matas.
Así que tenemos deberes, abundantes e interesantes, para los próximos días y semanas...
¡Seguimos!
lunes, 14 de diciembre de 2015
A veces...
A veces lo que sueño creo que es verdad, y lo que me pasa me parece que lo he soñado antes... Además, lo que ha pasado no está escrito en ninguna parte y al fin se olvida. En cambio, lo que está escrito es como si hubiera pasado siempre.
De la novela infantil Celia en el colegio [1932] de la Elena Fortún [1886-1952], citado en el inicio de Caperucita en Manhattan [1990] de Carmen Martín Gaite [1925-2000], novela de la que hablaremos este viernes en nuestra próxima reunión del Club de Lectura Serrano.
sábado, 21 de noviembre de 2015
Club de Lectura Serrano: álbumes ilustrados
Ayer volvimos a tener sesión de nuestro Club de Lectura Serrano. Esta vez hemos cambiado ubicación y en lugar de reunirnos como siempre en el Centro de Humanidades de La Cabrera fuimos a la Biblioteca de Buitrago de Lozoya, donde Isabel, una de las bibliotecarias, nos hizo una introducción a los álbumes ilustrados explicándonos qué son y mostrándonos un montón de ejemplos.
Todxs lxs que asistimos a la reunión de ayer ya conocíamos algunos álbumes ilustrados, pero el repaso que hicimos con ella nos abrió un estupendo abanico de posibilidades para seguir buscando y disfrutando de ellos.
Nuestra próxima quedada será el 18 de diciembre, tercer viernes de mes, y hablaremos de Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite.
¡Seguimos!
Todxs lxs que asistimos a la reunión de ayer ya conocíamos algunos álbumes ilustrados, pero el repaso que hicimos con ella nos abrió un estupendo abanico de posibilidades para seguir buscando y disfrutando de ellos.
Nuestra próxima quedada será el 18 de diciembre, tercer viernes de mes, y hablaremos de Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite.
¡Seguimos!
miércoles, 21 de octubre de 2015
Vuelve el Club de Lectura Serrano
Después del (semi) descanso del verano, retomamos la actividad de nuestro Club de Lectura Serrano. Digo semi porque como durante el verano había gente que no iba a poder venir por estar de vacaciones, cancelamos las sesiones de julio y agosto, pero aún así quienes andaban por aquí han quedado para tomar un café y charlar sobre libros y lecturas.
En unos días nos veremos en La Cabrera, nuestro lugar de reunión habitual, con la poeta Ana Martínez, que nos va a hablar de su libro de poesía Cartografía del deseo.
En la siguiente sesión, la del tercer viernes de noviembre, cambiaremos de sitio y nos encontraremos en la Biblioteca de Buitrago de Lozoya, para que Isabel, una de las bibliotecarias, nos hable allí sobre álbumes ilustrados.
Ilustración de Shaun Tan [1974- ] perteneciente al álbum El árbol rojo.
Y en la sesión de diciembre, para terminar el año, comentaremos la novela Caperucita en Manhattan [1990], de Carmen Martín Gaite [1925-2000].
Esto tiene muy buena pinta...
;o)
lunes, 13 de abril de 2015
Leyendo...
Estos días estoy leyendo Americanah [2013], la última novela de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie [1977- ]. Es el libro del que hablaremos el viernes que viene, en la próxima reunión de nuestro Club de Lectura Serrano.
Junto a mi cama, para picar un poquito cada noche, tengo algo de poesía:
Junto a mi cama, para picar un poquito cada noche, tengo algo de poesía:
- Palabra sobre palabra [1986], de Ángel González [1925-2008].
- Poesía completa (1968-1996) [1997], de Juan Luis Panero [1942-2013].
- El ojo de la mujer [1992], de Gioconda Belli [1948- ].
y cuentos y microcuentos:
- Cuentos completos (1880-1885), de Antón Chéjov [1860-1904].
- La glorieta de los fugitivos [2007], de José María Merino [1941- ].
¡¡¡ Disfrutando como un enano... !!!
sábado, 21 de marzo de 2015
Club de Lectura Serrano: Carver-Adichie
Ayer tuvimos nuestra primera reunión del Club de Lectura Serrano...
En realidad ya hicimos una quedada "fundacional" hace algo menos de un mes, pero la de hoy ha sido la primera en la que teníamos "deberes": la colección de cuentos Catedral [1983] del escritor estadounidense Raymond Carver [1938-1988].
Ha sido un lujo: nueve personas (dos más que en nuestra otra cita) quedando un viernes por la tarde para pasar un rato juntxs, tomar un café o una infusión y charlar sobre un libro. El libro de Carver es una maravilla, y la conversación ha sido una delicia: divertida, interesante, motivadora, a ratos ha habido cierta polémica, puntos de vista diferentes, apreciaciones diversas sobre los mismos cuentos......
Muchas, muchas cosas en sólo un par de horas.
En fin, que estoy encantado de que ésto que me apetecía tanto haya empezado a rodar.
Y ya tenemos tarea para la próxima reunión: Americanah [2013] de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie [1977- ].
En realidad ya hicimos una quedada "fundacional" hace algo menos de un mes, pero la de hoy ha sido la primera en la que teníamos "deberes": la colección de cuentos Catedral [1983] del escritor estadounidense Raymond Carver [1938-1988].
Ha sido un lujo: nueve personas (dos más que en nuestra otra cita) quedando un viernes por la tarde para pasar un rato juntxs, tomar un café o una infusión y charlar sobre un libro. El libro de Carver es una maravilla, y la conversación ha sido una delicia: divertida, interesante, motivadora, a ratos ha habido cierta polémica, puntos de vista diferentes, apreciaciones diversas sobre los mismos cuentos......
Muchas, muchas cosas en sólo un par de horas.
En fin, que estoy encantado de que ésto que me apetecía tanto haya empezado a rodar.
Y ya tenemos tarea para la próxima reunión: Americanah [2013] de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie [1977- ].
Fotos: Bob Adelman y Karen Jackson.
viernes, 27 de febrero de 2015
Club de Lectura
Hace mucho tiempo que tenía ganas de montar un Club de Lectura: un espacio en el que compartir opiniones, debates, gustos, propuestas, sugerencias, comentarios sobre libros y lecturas.
Desde hace algún tiempo he ido lanzando la idea a gente de la Sierra, a amigos y amigas a quienes creo que les puede apetecer algo así...
Y el viernes pasado, por fin, hicimos nuestra primera reunión: hablamos de lo que nos apetece hacer, de cómo organizarnos, de cómo mantenernos en contacto y mantener el grupo vivo más allá de las reuniones mensuales que vayamos haciendo, iniciamos una primera lista de libros que nos gustaría leer...
Y ya tenemos "deberes" para la próxima quedada:
Desde hace algún tiempo he ido lanzando la idea a gente de la Sierra, a amigos y amigas a quienes creo que les puede apetecer algo así...
Y el viernes pasado, por fin, hicimos nuestra primera reunión: hablamos de lo que nos apetece hacer, de cómo organizarnos, de cómo mantenernos en contacto y mantener el grupo vivo más allá de las reuniones mensuales que vayamos haciendo, iniciamos una primera lista de libros que nos gustaría leer...
Y ya tenemos "deberes" para la próxima quedada:
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