He estado de compras... y he comprado tres cosas. Lo primero: una máquina de escribir. Acabaré el capítulo seis de mi novela y seremos millonarios. La segunda: una estufa. Aquí hay calor humano pero no basta... La tercera: un despertador... porque hay que introducir el tiempo en nuestras vidas... porque nos hace falta disciplina... sobre todo a mí... y porque será la única forma de cronometrar mi tiempo.
[Ópera Prima, Fernando Trueba, 1980]

martes, 23 de enero de 2018

Nicanor Parra

Hoy ha muerto, con 103 años, Nicanor Parra, físico, matemático, poeta y ateo.
Sit tibi terra levis.

lunes, 22 de enero de 2018

domingo, 21 de enero de 2018

El latido de la vida

Las grandes obras literarias o filosóficas no deberían leerse para aprobar un examen, sino ante todo por el placer que producen en sí mismas y para tratar de entendernos y de entender el mundo que nos rodea. En las páginas de los clásicos, aun a siglos de distancia, todavía es posible sentir el latido de la vida en sus formas más diversas. La primera tarea de un buen profesor debería ser reconducir la escuela y la universidad a su función esencial: no la de producir hornadas de diplomados y graduados, sino la de formar ciudadanos libres, cultos, capaces de razonar de manera crítica y autónoma.

Del libro Clásicos para la vida [2016] de Nuccio Ordine [1958- ].

sábado, 20 de enero de 2018

Tenemos que querernos

Estuvimos tendidos en el suelo unos minutos, como si hubiésemos ingerido algún narcótico. En derredor el silencio era tan absoluto que lo único que se oía era ese gorgoteo desde el interior del coche.
—¿Y ahora qué hacemos, Frank?
—Ahora tenemos que ir adelante, Cora; tienes que hacerte fuerte. ¿Estás segura de que podrás aguantar?
—Después de esto puedo aguantar todo.
—La policía te va a tener a mal traer. Tratarán de amilanarte. ¿Crees que podrás hacerles frente?
—Creo que sí.
—Tal vez te endilguen algún cargo. No creo que puedan, con todos esos testigos que tenemos, pero a lo mejor lo hacen y te pasas un año en la cárcel por homicidio por imprudencia. No quiero que te hagas ilusiones. ¿Crees que podrás soportarlo?
—Siempre que al salir te encuentre esperándome...
—Estaré allí.
—Entonces podré.
—No te preocupes por mí. Yo estoy borracho. Hay testigos. Les diré cualquier cosa para hacerles perder la pista. Así, cuando esté fresco y diga lo que debo decir, me creerán.
—No lo olvidaré.
—Y tú estás furiosa conmigo, por la borrachera. Me consideras el culpable de todo.
—Comprendo.
—Bueno, entonces estamos listos.
—Frank...
—¿Qué?
—Una cosa. Tenemos que querernos. Si nos queremos, nada puede importarnos.
—¿Y acaso no nos queremos?
—Yo seré la primera en decirlo: te quiero, Frank.
—Te quiero, Cora.
—Bésame.

Con este diálogo empieza el capítulo 9 de la novela El cartero siempre llama dos veces [1934], de James M. Cain [1892-1977]. Otro de esos libros que leí hace un millón de años y que ahora (re)descubro entusiasmado.

Zapata dice que para aprender a escribir diálogos hay que leerse a Chandler y a Hammett y, sobre todo, el cartero de James M. Cain...

viernes, 19 de enero de 2018

Un gran empobrecimiento

Afortunadamente, en los últimos años se han multiplicado los trabajos y publicaciones que nos muestran «otro rostro» de la historia y dan a conocer el importante papel de las mujeres en todos los ámbitos: pensamiento, música, arte, etc.; y esto, de justicia es reconocerlo y puede apreciarse en la bibliografía final, gracias al empeño de muchas investigadoras que se esfuerzan además por sacar a las mujeres del ghetto histórico al que se las margina (pues otra forma de marginación, más sutil, es mostrar a «la» mujer que destacó en un determinado momento, como «rara avis» de su género), situándolas en su tiempo, en relación con su tiempo  y con los movimientos de su tiempo, pues no existieron aisladas. Sin embargo, pesa todavía demasiado en el campo de los especialistas (también, lo que es más escandaloso, en los que investigan precisamente pensamientos, movimientos y grupos rechazados) el estereotipo de la historia en masculino, olvidando incluso a aquellas mujeres que fueron reconocidas en su tiempo, o que formaron parte de grupos que, por su misma ideología o visión de la realidad, se estructuraron como igualitarios. La desaparición de las mujeres de la historia que se narra supone, necesariamente y para todos, un gran empobrecimiento, pues es la desaparición de la cultura, los valores y las visiones del mundo que existieron y existen en cada momento histórico.

Este texto es el de una de las notas a pie de página del libro El lenguaje del deseo, una selección de los poemas de Hadewijch de Amberes, poeta y beguina del siglo XIII.

miércoles, 17 de enero de 2018

martes, 16 de enero de 2018

Mujeres

Generalmente, aunque intento compensarlo un poco, leo al cabo del año muchas más cosas escritas por hombres que por mujeres. He echado cuentas con mis libros del año pasado y la proporción de autores y autoras es como de 4 a 1. Más o menos.
(Estamos trabajando en ello, disculpen las molestias... ;o)

Ayer colgué aquí mis hallazgos/descubrimientos del 2017. Y hoy se me ha ocurrido echar cuentas de hombres y mujeres entre mis libros favoritos del año, y me ha sorprendido que, a pesar de esa desproporción de la que hablaba, elijo lo mejor del año pasado más libros de mujeres que de hombres. Aún no sé cómo interpretar ese dato, pero desde luego me ha llamado la atención...

Y uno de los libros con los que empiezo el año es esta selección de la poesía, mística y amorosa, de Hadewijch de Amberes, beguina del siglo XIII.
Canelita en rama.

lunes, 15 de enero de 2018

Hallazgos

Algunos de mis hallazgos del año que acaba de terminar:
  • El astillero de Juan Carlos Onetti, recomendación insistente en el taller de escritura de Zapata.
  • Las Comedias de Aristófanes: ácidas, actuales, critiquísimas.
  • El Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin
  • Querida Ijeawale y Algo alrededor de tu cuello, de Chimamanda Ngozi Adichie. Hace mucho que me gusta y leo y sigo a Chimamanda, pero siempre es un hallazgo para mí.
  • Los cuentos y novelas de Anna Gavalda: mi último hallazgo del 2017.
Un par de redescubrimientos: dos libros que había leído hace mil años, cuando estaba en COU o en la facultad, que recordaba molones, pero que ahora me han fascinado y me han dejado la cabeza del revés:
Y Nuccio Ordine, claro, con quien empecé el 2016 y ahora empiezo el 2018.

¡Seguimos!

domingo, 14 de enero de 2018

gente que lee (209)

Autorretrato realizado alrededor de 1856 por el fotógrafo, matemático y escritor británico Lewis Carroll [1832-1898], de cuya muerte se cumplen hoy 120 años.

sábado, 13 de enero de 2018

Y lloré

Y lloré.
Mucho.
Demasiado.

A veces, algunas lágrimas sirven para abrir camino a todas las demás. Lloré mucho. Lo lloré todo. Todo lo que no me gustaba de mí misma, las tonterías que había hecho hasta entonces y nunca le había contado a nadie, y todo lo que había perdido por el camino desde que tenía edad para comprender que algunas cosas se pierden para siempre.

Lloré desde la place de l'Étoile hasta la place de Clichy.
Lloré por todo París. Lloré por toda mi vida.

De Una vida mejor [2016] de Anna Gavalda [1970- ].

jueves, 11 de enero de 2018

miércoles, 10 de enero de 2018

martes, 9 de enero de 2018

lunes, 8 de enero de 2018

gente que lee (207)

Hoy cumple 75 años el físico y divulgador científico Stephen Hawking [1942- ].

domingo, 7 de enero de 2018

gente que lee (206)

Adelaida Fanny Louise Barber, hija del fotógrafo inglés Alexander Bassano [1829-1913], fotografiada por su padre mientras lee.

sábado, 6 de enero de 2018

Regalos

Siempre me ha parecido muy raruno eso de regalarle a un bebé oro, incienso y mirra. (Además... ¿alguien sabe qué es la mirra...?). Creo que por eso me gusta tanto imaginar que en esta adoración de los Reyes de El Bosco, una de las mujeres que hay en la tabla de la derecha, Santa Inés, está esperando a que ellos terminen de darle al niño sus cosas, para regalarle un libro, y que lo lea cuando pueda...

;o)

Terminan las fiestas.
Volvemos al Mundo Real.
¡Seguimos!

viernes, 5 de enero de 2018

mis libros de 2017

Materia oscura Ángel Zapata
El último libro de Sergi Pàmies Sergi Pámies
Matadero cinco Kurt Vonnegut
Ahora tan lejos Javier Sagarna
Comedias (I) Aristófanes
La sociedad del cansancio Byung-Chul Han
De paso por los días Ana Belén Martín Vázquez
Selección poética Alfonsina Storni
Hermosa soledad Jimmy Liao
El origen Thomas Bernhard
Vivir en el alma Joan Garriga
El teniente Gustl Arthur Schnitzler
Tardía fama Arthur Schnitzler
Un pintor de hoy John Berger
Café Titanic (y otras historias) Ivo Andrić
Qué hago aquí, sentado en el suelo Joël Egloff
Bichos Miguel Torga
La princesa de hielo Camilla Läckberg
Las buenas intenciones y otros cuentos Ángel Zapata
La vida ausente Ángel Zapata
El otro fuego Inés Mendoza
Dragón, dragón y otros cuentos John Gardner
Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo Chimamanda Ngozi Adichie
Cartas a un joven novelista Mario Vargas Llosa
En el café de la juventud perdida Patrick Modiano
Accidente nocturno Patrick Modiano
Patria Fernando Aramburu
Helénicas Jenofonte
El cerco de Numancia Miguel de Cervantes
Un viejo que leía novelas de amor Luis Sepúlveda
Patagonia Express Luis Sepúlveda
Años lentos Fernando Aramburu
La llave de cristal Dashiell Hammett
Playback Raymond Chandler
Cuentos Julio Ramón Ribeyro
El astillero Juan Carlos Onetti
Bartleby, el escribiente Herman Melville
Si es amor, no duele Iván Larreynaga y Pamela Palenciano
Breviario negro Ángel Olgoso
El amor de Erika Ewald Stefan Zweig
Ciento volando de catorce Joaquín Sabina
Comedias (II) Aristófanes
El niño en la cima de la montaña John Boyne
Algo alrededor de tu cuello Chimamanda Ngozi Adichie
Pura vida José María Mendiluce
Manual para mujeres de la limpieza Lucia Berlin
Los viajes de Gulliver Jonathan Swift
La puerta de los tres cerrojos Sonia Fernández-Vidal
Dialectos de la imagen Román Gubern
Fahrenheit 451 Ray Bradbury
El rayo y el trueno Natalie Goldberg
Memoria de mis putas tristes Gabriel García Márquez
El coronel no tiene quien le escriba Gabriel García Márquez
Crónica de una muerte anunciada Gabriel García Márquez
Guerra civil Julio César
Doce cuentos peregrinos Gabriel García Márquez
El relato Ursula K. Le Guin
El general en su laberinto Gabriel García Márquez
Quisiera que alguien me esperara en algún lugar Anna Gavalda
La sal de la vida Anna Gavalda
Una vida mejor Anna Gavalda
Intereses impersonales Samuel Tristán Gómez-Calcerrada García

Y aquí están mis libros de los últimos años...

jueves, 4 de enero de 2018

Dos sugerencias

Esta tarde he merendado con David, amigazo y gran lector. Además de ponernos al día de nuestras vidas respectivas, le he pedido alguna recomendación para leer. Me ha hecho dos:


El corazón del mundo [2015], de Peter Frankopan [1971- ], sobre el papel fundamental jugado por Persia en la historia de la humanidad,

y La invención de la Naturaleza [2015], de Andrea Wulf [1972- ], sobre Alexander von Humboldt [1769-1859], uno de esos personajes que siempre me han llamado la atención, que igual te encuentras cuando lees algo sobre volcanes, que sobre Darwin, sobre la independencia de los países latinoamericanos o sobre cartografía, pero de quien sé muy muy poquito.

Anotados quedan en la lista de pendientes para el 2018.

¡Seguimos!

miércoles, 3 de enero de 2018

martes, 2 de enero de 2018

Pararse a mirar

Hoy hace un año de la muerte de John Berger [1926-2017], sabio.

lunes, 1 de enero de 2018

domingo, 31 de diciembre de 2017

Entre libros

Entre libros, en la librería Quorum de Cádiz, con mi amigaza María.
Cerrando juntxs este año raruno y catártico y con ganazas de empezar el 2018...

sábado, 30 de diciembre de 2017

Una pizquita de felicidad robada

Echémosle la culpa al cansancio, pero el caso es que me sorprendí a mí misma poniéndome de lo más sentimental. Sentí una enorme bocanada de ternura por esos tres y la intuición de que estábamos viviendo nuestras últimas meriendas de infancia...
Hacía casi treinta años que estos chicos me alegraban la vida... ¿Qué iba a ser de mí sin ellos? ¿Y cuándo terminaría la vida por separarnos?
Porque así son las cosas. Porque el tiempo separa a los que se quieren, y nada perdura.

Lo que estábamos viviendo, y los cuatro nos dábamos perfecta cuenta de ello, era una pizquita de felicidad robada. Una tregua, un paréntesis, un instante de gracia. Unas pocas horas sisadas a los demás...
¿Durante cuánto tiempo más tendríamos la energía de escapar así del día a día para saltar la verja del colegio? ¿Cuántas vacaciones nos daría aún la vida? ¿Cuántas burlas nos haría todavía? ¿Cuántos poquitos más de cosas buenas nos tenía reservados todavía? ¿Cuándo íbamos a perdernos y cómo se iría difuminando lo que aún nos unía?

¿Cuántos años nos quedaban todavía antes de hacernos viejos?

Y sé que éramos todos conscientes. Nos conozco bien. 
El pudor nos impedía hablar de ello pero, en ese momento preciso de nuestros caminos, lo sabíamos.
Sabíamos que, al pie de ese castillo en ruinas, estábamos viviendo el final de una época y que se acercaba el momento del cambio. Que había que zafarse de esa complicidad, esa ternura, ese amor algo rugoso. Había que desprenderse de todo eso. Abrir la palma de la mano y crecer por fin. 
También los Dalton tenían que marcharse cada uno por su lado al atardecer...

De la novela La sal de la vida [2009] de Anna Gavalda [1970- ].

viernes, 29 de diciembre de 2017

miércoles, 27 de diciembre de 2017

gente que lee (205)

Paseando por Algeciras, hace unos días.

martes, 26 de diciembre de 2017

Pobres diablos

Me entretuve el otro día viendo un vídeo de una chavala, Rebecca Black, en la que canta con cierto desatino juvenil, de cómo llega el viernes y las ganas que tiene de salir, y de cuando se sube en el coche con sus coleguis y le mola ir en el asiento de delante. Y de lo guay que es salir de cachondeo. Y echarse un noviete. Y tal. Y después dicen en los periódicos que es la peor canción de la historia del pop. Y además que la muchacha es una ridícula.
Luego escucho la radio y uno dice que la Sinde es una inútil y un instrumento del diablo. Otro que Zapatero es un matao y un tipo deleznable. Y otros hablan de Belén Esteban. Una advenediza chunga y paleta que hace dinero vendiendo su vida y emociones al montón.
En la cola del INEM, estoy seguro, se trata a Mourinho como a un gestor torpe que está arruinando la tradición incólume del fútbol matritense. O de Torrente, que es una porquería soez. Y otros hablarán de las grandes castañas en las que actúa Nicholas Cage, de las mierdas que canta Justin Bieber y de la ligereza de cascos de Paris Hilton.
Pero a mí, que también me lanzo a la maledicencia como si me fuese la vida en ello, se me aparecen otros pensamientos a la vez que los anteriores. Y son, por ejemplo, los siguientes: Nunca he hecho un vídeo que vean millones de personas, aunque yo canto mal, me gusta salir de juerga los viernes y elegir el sitio del coche en el que me siento. Y tampoco he llegado a ministro o a presidente. Ni arrastro a legiones de fans detrás de las historias de mi vida insulsa. Tampoco sé de fútbol, ni gano millones con películas de mal gusto. Ni me contratan en Hollywood, ni las jóvenes se desgarran las bragas escuchando discos que no he grabado, ni tengo un perfume con mi nombre o un avión privado.
Y entonces me pregunto yo quién es el que lo ha hecho tan mal.

Del libro / blog Intereses impersonales [2017] de Samuel, compañero con quien tengo la suerte de compartir el taller de escritura de los lunes con Zapata, un tipo de humor fino y género confuso, con quien espero tomarme un vino un día de estos en Cádiz antes de que termine el año...

lunes, 25 de diciembre de 2017

Cada vez hay menos libros buenos

[...] En los primeros días, Fernando terminó de leerle las crónicas comadreras de Lima, y no logró que se concentrara en nada más.
Fue su último libro completo. Había sido un lector de una voracidad imperturbable, lo mismo en las treguas de las batallas que en los reposos del amor, pero sin orden ni método. Leía a toda hora, con la luz que hubiera, a veces paseándose bajo los árboles, a veces a caballo bajo los soles ecuatoriales, a veces en la penumbra de los coches trepidantes por los pavimentos de piedra, a veces meciéndose en la hamaca al mismo tiempo que dictaba una carta. Un librero de Lima se había sorprendido de la abundancia y variedad de las obras que seleccionó de un catálogo general en que había desde filósofos griegos hasta un tratado de quiromancia. En su juventud leyó a los románticos por influencia de su maestro Simón Rodríguez, y siguió devorándolos como si se leyera a sí mismo con su temperamento idealista y exaltado. Fueron lecturas pasionales que lo marcaron por el resto de la vida. Al final había leído todo lo que cayó en sus manos, y no tuvo un autor favorito, sino muchos que lo fueron en sus distintas épocas. Los estantes de las casas diversas donde vivió estuvieron siempre a reventar, y los dormitorios y corredores terminaron convertidos en desfiladeros de libros amontonados, y montañas de documentos errantes que proliferaban a su paso y lo perseguían sin misericordia buscando la paz de los archivos. Nunca alcanzó a leer tantos como tenía. Cuando cambiaba de ciudad los dejaba al cuidado de los amigos de más confianza, aunque nunca volviera a saber de ellos, y la vida de guerra lo obligó a dejar un rastro de más de cuatrocientas leguas de libros y papeles desde Bolivia hasta Venezuela.
Antes que empezara a perder la vista se hacía leer de sus amanuenses, y terminó por no leer de otra manera por el fastidio que le causaban las antiparras. Pero su interés por lo que leía fue disminuyendo al mismo tiempo, y lo atribuyó, como siempre, a una causa ajena a su dominio.
«Lo que pasa es que cada vez hay menos libros buenos», decía.

De la novela El general en su laberinto [1989] de Gabriel García Márquez [1927-2014].

domingo, 24 de diciembre de 2017

gente que lee (204)

Yo, esta mañana, leyendo en casa de mis padres, en Algeciras.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Amigas

Actualmente es mi mejor amiga. La nuestra es una amistad como la de Montaigne y La Boétie... Ya sabéis, algo absoluto y difícil de explicar. Y el hecho de que está joven de treinta y dos años sea mi hermana es puramente anecdótico. Digamos que la única diferencia es que no hemos tardado mucho tiempo en conocernos.
A ella le van los Ensayos de Montaigne, las súper teorías del filósofo tales como que la cabezonería encuentra su castigo en esta vida y que filosofar es aprender a morir. A mí me va el Discurso de la servidumbre voluntaria de La Boétie, los abusos infinitos y todos esos tiranos que si son grandes es sólo porque nosotros nos arrodillamos ante ellos. A ella le va el conocimiento verdadero, lo mío son más los tribunales. Y las dos sentimos que somos la mitad de todo y que la una sin la otra no estaría más que a medias.

De la maravillosa novela La sal de la vida [2009] de la escritora francesa, que acabo de descubrir, Anna Gavalda [1970- ].

viernes, 22 de diciembre de 2017

jueves, 21 de diciembre de 2017

Ya está

YA ESTÁ

Ya poseemos
casi todo
lo que nos iba
a hacer felices.
Puede decirse
que lo hemos
conseguido.

Ya está.

Ahora solo
nos queda
comprobar
hasta qué punto
fuimos sinceros
con nosotros
mismos.

Karmelo C. Iribarren

miércoles, 20 de diciembre de 2017

martes, 19 de diciembre de 2017

Otra vez Ordine

Casi todo lo que los hombres han dicho de mejor lo han dicho en griego.

Con esta cita de la novela Memorias de Adriano [1951], de Marguerite Yourcenar [1903-1987], que por cierto aparecía aquí ayer mismo, se abre el librito Clásicos para la vida [2016] de Nuccio Ordine [1958- ]. Uno de los libros con los que cierro (asombrado y curioso) este 2017, igual que empecé (igual de asombrado y curioso) el 2016 con otro librito suyo, gracias a la recomendación de Vero, que es, como dejé escrito aquí, uno de los libros más imprescindibles que he leído.


Absolutamente recomendable. Y a pesar de no llegar a las 200 páginas, parece un libro de esos que te pueden acompañar durante mucho, mucho tiempo...

lunes, 18 de diciembre de 2017

domingo, 17 de diciembre de 2017

gente que lee (203)

Marguerite Yourcenar [1903-1987], leyendo, fotografiada por la fotógrafa francesa Gisele Freund [1908-2000].

Hoy, 17 de diciembre, se cumplen 30 años del fallecimiento de la autora de Memorias de Adriano [1951]

sábado, 16 de diciembre de 2017

viernes, 15 de diciembre de 2017

jueves, 14 de diciembre de 2017

miércoles, 13 de diciembre de 2017

gente que lee (202)

Ángel Ganivet [1865-1868] leyendo.
O acabando de leer.
O a punto de ponerse a leer...

Hoy, 13 de diciembre, se cumplen 152 años de su nacimiento en Granada.

martes, 12 de diciembre de 2017

gente que lee (201)

Mujer leyendo [1894], óleo del pintor francés Henri Matisse [1869-1954].

lunes, 11 de diciembre de 2017

Sequía

Este trimestre he estado especialmente estéril en el taller de escritura de Zapata.
Me he puesto algunos días pero la verdad es que muy poco productivo.
Hoy, la sequía ha sido general. Así que el profe, supongo que con buen criterio, nos ha propuesto un ejercicio para hacer durante la clase en 40 minutos y leerlo al final.
Ni tan mal. Nos ha obligado a ponernos las pilas y ha salido alguna cosa chula.

¡Seguimos!

sábado, 9 de diciembre de 2017

viernes, 8 de diciembre de 2017

Librotes

Hoy he estado con Vero y Gonzalo visitando Guadalupe, en Cáceres. Mientras ella terminaba un trabajo que tenía pendiente relacionado con n'UNDO, nosotros hemos visitado el Monasterio.

Sería largo contar la sensación durante la visita: la grandiosidad del lugar, la belleza de las obras, la riqueza de las piezas que se exhiben, el silencio y el recogimiento sólo imaginados, imposibles de sentir con las miles de personas que estábamos allí recorriendo el edificio como si fuera un centro comercial o un parque temático...

Destaco sólo, de entre todos los objetos que se pueden ver allí (zurbaranes, goyas, marfil, toneladas de joyas y oro y plata, esculturas...), los "librotes" de la maravillosa colección de libros miniados que se exhibe en una de las salas. A pesar de los carteles que dicen que respetes el arte no haciendo fotografías (¿¡¡¿¡¿?!??!!) no me he podido resistir a hacer algunas aunque fuera con mi cutremóvil.


Ayer volviendo de pasar un par de días en Segovia, también maravillosamente acompañado, y hoy, un día magnífico, en inmejorable compañía.
Sin duda, mejor con amigxs...

¡Seguimos!

jueves, 7 de diciembre de 2017

gente que lee (200)

María leyendo, conmigo, en casa de Asia, Pilar y Sergio, en Segovia.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

gente que lee (199)

Hoy me he venido a Segovia y estoy pasando aquí el día con María, Pilar, Sergio y Asia. (La de la foto es Asia leyendo cuentos y eligiendo uno para regalárselo a una prima.)
Paseando por la ciudad nos han enseñado la librería - café Intempestivos. Un lugar agradable y acogedor en el que pasar un buen rato bebiendo libros y hojeando cafés...
Siempre me sorprende que haya gente atrevida que a estas alturas de la película se lance a montar una librería con la confianza de que la revolución se hace leyendo... ¡Me encanta!

martes, 5 de diciembre de 2017

El mismo objetivo

Los gobiernos totalitarios y las religiones fundamentalistas operan con el mismo objetivo, reemplazando la búsqueda de la verdad por una respuesta incuestionable y castigando los que cuestionan.

Ayer encontré este párrafo en la introducción de la novela El relato de la escritora estadounidense de ciencia ficción, anarquista, taoísta y feminista, Ursula K. Le Guin [1929- ].

lunes, 4 de diciembre de 2017

Sugerencias

Ayer me hicieron varias recomendaciones que tienen muy buena pinta: la Trilogía de Deptford de Robertson Davies [1913-1995], Los desposeídos de Ursula K. le Guin [1929- ], y Pastoral americana de Philip Roth [1933- ].

Creo que he leído algo de Roth, aunque no lo recuerdo, y a los otros dos no les conozco... así que ya tengo libros interesantes que añadir a mi siempre creciente lista de libros pendientes...

De momento, en la biblioteca de La Cabrera, he encontrado esto:

¡Seguimos!

domingo, 3 de diciembre de 2017

sábado, 2 de diciembre de 2017

Catarsis


Mi nuevo perfil de guasap, el Señor de la Montaña, reflexivo y filosófico, y un poquito introspectivo y sereno, para terminar este año catártico que, a pesar de todo, me está sentando bien.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Calor

¡Qué frío hace hoy!
Parece que hubiera llegado de golpe. Con el inicio de diciembre vinieron esta mañana la nieve, el frío, el viento.
Y el anhelo por estar en una playa, al sol, leyendo.....

jueves, 30 de noviembre de 2017

Charlemos

Montag movió los labios.
—Charlemos.
Las mujeres dieron un respingo y se le quedaron mirando.
—¿Cómo están tus hijos, Mrs. Phelps? —preguntó él.
—¡Sabe que no tengo ninguno! ¡Nadie en su sano juicio los tendría, bien lo sabe Dios! —exclamó Mrs. Phelps, no muy segura de por qué estaba furiosa contra aquel hombre.
—Yo no afirmaría tal cosa —dijo Mrs. Bowles—. He tenido dos hijos mediante una cesárea. No tiene objeto pasar tantas molestias por un bebé. El mundo ha de reproducirse, la raza ha de seguir adelante. Además, hay veces en que salen igualitos a ti, y eso resulta agradable. Con dos cesáreas, estuve lista. Sí, señor. ¡Oh! Mi doctor dijo que las cesáreas no son imprescindibles, que tenía buenas caderas, que todo iría normalmente, pero yo insistí.
—Con cesárea o sin ella, los niños resultan ruinosos. Estás completamente loca —dijo Mrs. Phelps.
—Tengo a los niños en la escuela nueve días de cada diez. Me entiendo con ellos cuando vienen a casa, tres días al mes. No es completamente insoportable. Los pongo en el «salón» y conecto el televisor. Es como lavar ropa; meto la colada en la máquina y cierro la tapadera. —Mrs. Bowles rió entre dientes—. Son tan capaces de besarme como de pegarme una patada. ¡Gracias a Dios, yo también sé pegarlas!
Las mujeres rieron sonoramente.
Mildred permaneció silenciosa un momento y, luego, al ver que Montag seguía junto a la puerta, dio una palmada.
—¡Hablemos de política, así Guy estará contento!

De la novela Fahrenheit 451 [1953] de Ray Bradbury [1920-2012].

miércoles, 29 de noviembre de 2017

martes, 28 de noviembre de 2017

Jurado

El año pasado por estas fechas me llamaron del ayuntamiento de uno de los pueblos de la sierra para proponerme ser jurado de un pequeño concurso de cuentos.
Fue una experiencia divertida e interesante...

Este año repito...

lunes, 27 de noviembre de 2017

domingo, 26 de noviembre de 2017

sábado, 25 de noviembre de 2017

Ni una menos

Hoy en mi blog sobre cosas que leo y cosas que escribo, nada que leer, nada que escribir...
Sólo seguir gritando lo obvio, una y otra vez, hasta que deje de ser necesario.

#NI UNA MENOS

viernes, 24 de noviembre de 2017

gente que lee (197)

Salvo lo del perrito, así está la cosa: sofá, manta, infu, libro... y fuera, el frío.

jueves, 23 de noviembre de 2017

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cansancio

Hay días que uno está tan cansado que no tiene energía ni para leer novelas. Menos mal que hay amigxs cerca que ayudan a cargar las pilas de nuevo...
¡Seguimos!

martes, 21 de noviembre de 2017

lunes, 20 de noviembre de 2017

García Márquez

En el taller de Zapata sale de vez en cuando García Márquez. Leí muchas cosas suyas hace mil años, cuando estaba en la facultad. Estos días me he propuesto leerle de nuevo.
Hoy, entre unas cosas y otras de mi gymkana de los lunes, he leído Crónica de una muerte anunciada. Lo acabo de terminar en el metro camino de la Escuela de Escritores.
Es uno de esos libros que leí hace treinta años y que hoy he vuelto a descubrir cómo si fuera la primera vez.
Alucinando estoy...

domingo, 19 de noviembre de 2017

Así es la vida

[...] Así es la vida.
—Así es —suspiró el coronel—. La vida es la cosa mejor que se ha inventado.

De la novela El coronel no tiene quien le escriba [1957] de Gabriel García Márquez [1927-2014].

sábado, 18 de noviembre de 2017

viernes, 17 de noviembre de 2017

Yo te creo


Por puta

Tienes 18 años. Estrenas mayoría de edad. Eres oficialmente adulta. Con cuerpo de mujer hecha y derecha, aunque en tu rostro y en tu mirada y en lo más hondo de tu seno, donde habita lo que llamamos alma, puede que aún seas, lo serás siempre, la niña de los ojos de los tuyos. Pero tú te crees muy mayor. Y capaz. Y libre. Lo eres, de hecho. Lo dice tu condición de ciudadana de pleno derecho. Estamos en julio. Empieza tu primer verano de libertad absoluta. Te quieres comer el mundo. Te vas a los Sanfermines. Bebes, bailas, te desmadras tanto o más que tus pares varones. Conoces a unos chicos en la calle a las tantas de la noche. Altos, guapos, simpáticos como ellos solos. Hombres, ellos sí, hechos y derechos que te sacan 10 años, 10 centímetros y mucho más que 10 kilos de envergadura por barba. Os divertís juntos. Jijí, jajá, selfis, picos, morritos, morreos. Puede que te des el lote con uno, o con varios, o con todos. Porque sí. Porque eres dueña de ti misma. Porque te da la gana y punto. Se ofrecen a acompañarte al coche. De camino, te meten en un portal y te penetran por donde quieren mientras se jalean, te graban en tal trance y se jactan de su hazaña ante sus colegas. Acaban, te roban el móvil y te dejan tirada en la escalera. Les denuncias. Les enchironan. Lloran. Patalean. Piden justicia. Dicen que son inocentes. Que tú consentiste. Que lo pasaste bomba, incluso. Pagan a un detective para que te siga y demuestre en el juicio que no eres una santa y que después del episodio estabas tan pancha. Entrabas, salías, vivías. Lo que no dicen es que, de cinco tíos como cinco Torres del Oro, ni uno tuvo una neurona activa o una célula de humanidad para acabar con la orgía, aunque tú se la hubieras pedido, como insinúan, casi de rodillas. Pero, claro, ellos son hombres y tienen sus urgencias. Y tú eres muy suelta. Ya se ve en el informe del detective. Lo que te pasa, te pasa por algo. Por puta.

Artículo de Luz Sánchez-Mellado publicado esta semana en El País haciendo referencia al juicio que se celebra estos días del caso de la violación en grupo de una chica en las fiestas de San Fermín del año pasado.


Y parece ser que estos son los cinco cabestros acusados:
Se hacen llamar La manada de San Fermín, y por lo visto están muy preocupados por que su imagen circule por ahí, manchando su fama y su buena reputación. Así que aquí dejo su foto, que he encontrado por ahí, confiando en que quien quiera, amablemente, la difunda por las redes...

#yotecreo
#NOesNO

jueves, 16 de noviembre de 2017

gente que lee (195)

Fotografía atribuida [ca. 1940, Praga] a M. Peterka.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Amigaza

Creo que hay algunas historias que es más fácil contar con imágenes que con palabras...
¡Felicidades María!

martes, 14 de noviembre de 2017

El placer inverosímil

Aquella noche descubrí el placer inverosímil de contemplar el cuerpo de una mujer dormida sin los apremios del deseo o los estorbos del pudor.

De la novela Memoria de mis putas tristes [2004] de Gabriel García Márquez [1927-2014].

lunes, 13 de noviembre de 2017

Otra vez...

Una de las cosas que más me gustan, de las que hago últimamente relacionadas con la escritura, es participar cada semana en el concurso Relatos en Cadena, que organiza la Escuela de Escritores con el programa La Ventana de la Cadena Ser.
El año pasado logré escribir los 32 minicuentitos, uno por cada semana del concurso, y además me llamaron para una de las finales semanales en enero.

Esta semana debe de haberles vuelto a gustar lo que les he enviado porque hace unas horas me han llamado diciéndome que el mío era uno de los tres relatos finalistas de esta tarde...


Tan contento...
;o)